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Un jinete originario del municipio de Potosí, Rivas, fue arrastrado por las embravecidas aguas del río El Vergel, cuando trató de cruzarlo en su caballo bajo un fuerte aguacero, por lo que se sumó a la lista de víctimas fatales de las lluvias.

Asimismo, se reportan daños en más de 200 viviendas en Granada y la falta de agua potable en los municipios de Quilalí y El Jícaro, en Nueva Segovia.

El desafortunado que desafió la fuerte corriente fue identificado como Maximiliano Montealto Muñoz, de 72 años, quien vivía en una propiedad ubicada del kilómetro 115 de la carretera Rivas-Peñas Blancas, 800 metros al oeste, y para salir a la carretera a realizar sus diligencias, necesariamente tenía que cruzar el río.

Montealto fue arrastrado por la corriente a las siete de la noche del pasado lunes 23 de agosto, cuando pretendía ir a comprar una botella de licor a una pulpería. Su sobrino Rodrigo Montealto, al ver que no regresó, procedió a buscarlo, y a las cinco de la mañana del martes ya aseguraba a sus vecinos que se había ahogado al intentar cruzar el río.

Granadinos “con el agua al cuello”

Unas 102 viviendas de Tepalón uno y otras 95 de Tepalón dos, han sido afectadas por las fuertes lluvias. Los patios se encuentran anegados, por lo que los cuerpos de socorro sólo han podido ingresar en bote.

El jefe de la Defensa Civil para la IV Región del país, teniente coronel Andrés Ruiz, explicó que “en las cinco zonas de Tepalón todavía no hay evacuados, pero los afectados ya recibieron instrucciones para la autoevacuación, mientras llega un contingente del Ejército de Nicaragua que se encuentra en el IV Comando Militar”.

Donde ya se reportaron evacuaciones en Malacatoya. Allí, siete familias, compuestas por 32 personas entre niños y adultos, tuvieron que abandonar sus hogares.

Lluvia sobra y agua potable falta

La cabecera municipal de Quilalí, de 30 mil habitantes, estará sin el servicio de agua durante 15 días, porque las últimas tormentas provocaron desbordes de la quebrada Los Manchones y dañó la represa de captación, confirmó el alcalde Marvin Osmín Herrera Corrales.

“La gente está tomando agua de lluvia, que recogieron hace tres días en sus pilas, pero ya para mañana (hoy) deberán acarrearla del río Jícaro o de la quebrada La Danta”, explicó.

El edil también advirtió sobre los posibles brotes epidémicos, como enfermedades diarreicas, algo que también temen las autoridades locales del Minsa.

El servicio de agua potable de este municipio es administrado por la Comuna, el resto de comarcas rurales enfrentan la misma crisis, porque los acueductos toman el agua de ríos y quebradas.

Norberto Fajardo, Gerente de Enacal, que administra seis sistemas en el departamento, informó que por efectos de las lluvias también han tenido problemas en Ocotal, donde los 40,500 habitantes pasaron cuatro días sin el líquido.

“El río Dipilto estaba con abundante sedimento por las crecidas y las plantas de tratamiento sólo procesan el líquido cuando tienen un máximo de 2 mil unidades de turbidez”, afirmó Fajardo.

La misma problemática enfrentaban los habitantes del casco urbano de El Jícaro, de 30 mil habitantes, que toman el agua de pozos de galería, ya que las crecidas del río del mismo nombre sedimentaron el líquido a niveles imposibles de tratarla. “Aquí activamos dos pozos que se tenían de reserva”, agregó el funcionario

(Con la colaboración de Lésber Quintero, Ingrid Duarte y Leoncio Vanegas)