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La deuda que el gobierno de Nicaragua tiene con el Seguro Social es algo de lo que poco se habla y de lo que casi nadie en el gobierno quiere escuchar. Ha sido práctica común que el INSS compre certificados de deuda del Banco Central o del Ministerio de Hacienda. Sin embargo, lo que no se dice es que buena parte de esta deuda no se paga o se paga a medias, sin que haya una auditoría que determine cuánto es lo que realmente le deben a la institución.

Aquí hay que desglosar lo que el gobierno y el Estado en general adeudan al Seguro Social en concepto de cotizaciones pagadas por los trabajadores y no enteradas, y lo que se le debe en concepto de compra de deuda por parte del INSS.

En junio de 2008, el presidente ejecutivo del INSS, Roberto López, hizo la única pero reveladora presentación pública sobre la situación de esta institución, detallando parte de la enorme deuda que el gobierno tiene con ella, y que asciende a una millonada de córdobas, a lo cual se le suman las deudas de las alcaldías, destacando la Alcaldía de Managua.

“En el caso de la deuda de la Alcaldía de Managua, son 131 millones de córdobas, en su mayor parte heredados de las administraciones del Dr. Arnoldo Alemán y del Ing. Roberto Cedeño”, afirmó López.

“Puedo decir que esta alcaldía ha cumplido con todas sus obligaciones con el INSS”, aseguró el martes de esta semana Fidel Moreno, Secretario General de la Alcaldía de Managua.

En un informe de la Comisión Técnica Interinstitucional que se formara para analizar la situación del INSS en mayo de 2006, se sostiene que pese a que la ley establece que al gobierno le corresponde aportar el 0.25 por ciento, “no ha enterado nada”. Hay que agregar que desde su fundación, el Estado nunca cumplió con su aporte.

La deuda por certificados

Mientras el gobierno ha pagado puntualmente a los bancos privados que poseen Certificados Negociables de Inversión (Cenis), emitidos para cubrir la enorme brecha dejada por la quiebra de cuatro bancos entre 2000 y 2001, se niega a pagar las deudas que tiene con el INSS, también poseedor de certificados de este tipo.

Uno de ellos se originó por el caso de la escandalosa indemnización a la Rosario Mining Company, a la cual se le pagó una indemnización de 9 millones de dólares, en una transacción que no pasó por la Asamblea Nacional, según lo detalló el Contralor Luis Ángel Montenegro en su momento, y que incluso todavía está pendiente de ser pagada, ya que al INSS no se le ha reconocido nada.

“En 1993, el señor Emilio Pereira (ex Ministro de Finanzas) indemnizó a la Rosario Mining Company por nueve millones de dólares, para lo cual emitió un Certificado Negociable de Inversión (Ceni)”, detalla la presentación del funcionario.

Más adelante agrega: “Este Ceni fue vendido al INSS en el año 1998, y debía haber sido pagado el 15 de junio de 2003”, en el informe de liquidación de ese año, no aparece ningún pago realizado. La Rosario aceptó recibir menos del INSS en pago al contado, y en medio quedaron jugosas comisiones.

En este sentido, afirma que ningún ministro de Hacienda desde la fecha hasta la actualidad ha honrado este compromiso, “estos señores se negaron a pagar un Ceni a pesar de que doña Edda Callejas (ex Presidenta del INSS), mensualmente enviaba el cobro respectivo como correspondía”.

Deuda no aparece

Pero resulta importante destacar que en los informes de deuda interna del Banco Central correspondientes a 2009 y del primer trimestre de 2010, el INSS no aparece por ninguna parte como acreedor de esta entidad. Tampoco aparece como acreedor del Ministerio de Hacienda, o, lo que es lo mismo, no aparece en la lista de las entidades a las que se les deberá pagar.

Según la presentación del presidente del INSS, que se encuentra publicada en la página oficial de esta entidad, entre los años 1996 y 2000, también se emitieron otros ocho certificados de deuda, que sumaban 4.6 millones de dólares que, aun cuando el presidente del INSS señala a las administraciones anteriores de no haberlos pagado, todavía no han sido honradas.

Sumadas ambas deudas, con los intereses corrientes y sin incluir los intereses moratorios, asciende a 19 millones de dólares en 2007.

Ese mismo año, Roberto López informó que habían enviado una carta a la Contraloría General de la República, solicitando una investigación de todos estos casos. Hasta la fecha no hay respuesta.

Más deudas sin pagar

En una entrevista, de agosto de 2004, la ex presidenta del INSS, Edda Callejas, detalló una serie de deudas que tampoco aparecen en las prioridades del gobierno y que se adquirieron entre 1992 y 1998, para hacer pagos a diferentes instituciones del Estado, que ese año (2004) sumaban 33 millones de córdobas y que estaban en proceso de conciliación para ser pagados en 2005.

Agregó la ex funcionaria que en 2002 se emitió un bono del tesoro por 72 millones de córdobas, pagaderos a seis meses con 9% de interés. El bono fue renovado, y de él se convirtieron en cuatro bonos a pagarse en un año, pactado a 7.47% de interés. Éstos debieron ser pagados en 2005. No aparecen registrados como pagados, al menos en el informe de liquidación de ese año.

Más bien, en el informe del actual presidente del INSS a la Asamblea Nacional en 2008, se refleja una deuda del gobierno en arreglo de pago por 167 millones de córdobas, a mayo de ese año.

Sobre todas estas deudas, nadie se hace cargo, y en los presupuestos anuales no se refleja ningún pago al INSS. En el presupuesto de 2010, el INSS no aparece por ningún lado, y el pago de los bonos bancarios sólo refleja la cantidad que se le pagará a los bancos comerciales.

“Algún día”, dice Wálmaro

El diputado Wálmaro Gutiérrez, Presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, aseguró que “en algún momento tendrá que abordarse el tema de la deuda del estado con el INSS”. Algo que no está en la agenda legislativa.

El asesor presidencial para asuntos económicos, Bayardo Arce, aseguró a Radio La Primerísima, que cualquier reforma al INSS “será el fruto de un gran diálogo nacional”.

Es de recordar que el somocismo sólo entregaba vales a la Seguridad Social, y en los años 80, con la Revolución, todo fue para el Minsa.