•  |
  •  |
  • END

Boca abajo, en el suelo, con las manos atadas hacia atrás, murió de un disparo en la parte trasera de la cabeza Alejandro Napoleón Meza Portocarrero, de 28 años, en la casa de su pareja, ubicada en Villa Flor Sur.

Los hechos se suscitaron cuando Miguel Ángel Gutiérrez, de 42 años, entró por la parte de atrás a la casa de su ex cónyuge, Rosa María León Rodríguez, de 32 años, y después de asesinar a Meza, la obligó a callar, amenazándola con matarla.

El comisionado Pablo Emilio Ávalos, jefe de la Sexta Delegación de Policía, manifestó que entre las tres y las cuatro de la madrugada de ayer, 27 de agosto, la mujer logró huir junto con sus hijas, y por medio de una llamada denunció los hechos que ocurrieron el 24 del mismo mes en la noche.

La captura del hombre se hizo en la vía pública. Los agentes policiales aún no tenían la información del asesinato, sin embargo, lo detuvieron por la actitud sospechosa en que salió de la casa.

“Miguel Ángel, quien ingresó al país el 23 de este mes, según las investigaciones, fue a comprar un revólver especial Taurus, calibre 38, número de serie TK853758, en 200 dólares, con el que le disparó a la víctima, utilizando una almohada”, refirió el comisionado Ávalos.

Asimismo, explicó que Miguel Ángel llegó el 23 procedente de Estados Unidos, donde habitó los últimos dos años. Se fue después de separarse de Rosa María, quién lo denunció por violación contra su hijastra de 13 años.

“Tenemos recibida una denuncia del 26 de junio de 2009. Según Rosa María, Miguel Ángel violó a su hija de 13 años. Además de la violación, la ex cónyuge fue víctima de violencia intrafamiliar”, relató el comisionado Ávalos.

Las horas de angustia

La consternación invadió a los pobladores de Villa Flor Sur, quienes no se imaginaban el calvario que vivió Rosa María León Rodríguez, al estar bajo las amenazas de su ex marido, quien no pensó dos veces en ultimar de un disparo a la actual pareja de Rosa María, al que enterró debajo de la cama.

Según declaraciones de la señora a las autoridades, desde hace dos años se había separado de Miguel Ángel, quien se había marchado a Estados Unidos y regresó a inicios de la semana.

Una fuente extraoficial de la Policía señaló que tras una discusión, Gutiérrez sacó su arma y le propinó un certero disparo en la cabeza a Alejandro Meza, a quien posteriormente enterró en la habitación principal de la casa.

Desde ese día, Rosa María fue amenazada por su ex compañero de vida, quien le señaló que si hablaba, mataría a sus dos hijas. La mujer siguió su vida cotidiana sin dar mayores sospechas, para protegerlas.

Después de tres días de calvario, la mujer logró escapar y dio parte a las autoridades, que capturaron al sujeto y desenterraron el cuerpo que ya estaba en estado de descomposición.

“Jamás imaginamos que había un hombre muerto en la casa, porque ella salía a trabajar bien tempranito y regresaba tarde, y las dos niñas iban a clases. Lo único raro es que de un día para otro dejó de hablar con nosotros, siempre andaba callada”, dijo una vecina, que por miedo a represalias omitió su nombre. Esta versión está siendo verificada por las autoridades policiales.

Se conocieron en el trabajo

La relación entre Alejandro Meza y Rosa María comenzó en una empresa de Zona Franca, ya que él era supervisor y ella operaria, hasta el punto de que con el tiempo, éste llegó a quedarse en la vivienda de Rosa María.

Alejandro estaba casado y deja en la orfandad a dos niños.