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En alerta por la destrucción de la madre naturaleza, el 15 de junio de 2008, el colombiano Henry Sánchez Pardo, inició un recorrido de pies descalzos desde La Patogonia con destino a Alaska. Un acto que bien puede ser calificado como hazaña, sacrificio e incluso locura. Él lo llama misión. Tiene la certeza de estar “dejando huellas”.

“Nuestra voz ha sido escuchada por miles de personas y hemos sembrado miles de árboles, se han recolectado cientos de miles de artículos para reciclar”, dice este hombre de 38 años, quien renunció a la vida de catedrático en la Universidad Los Libertadores, de Colombia, para elevar su pregón de amor por la naturaleza motivando acciones que frenen la destrucción del planeta.

“Queremos dejar un impacto a favor del cuido del planeta”, dice, y para ello en cada ciudad donde hace alto imparte charlas y conferencias, se acerca a organismos que trabajan por el ambiente y se suma a labores de reforestación, limpieza y promoción de buenas prácticas de manejo de desechos. El objetivo es que su mensaje se multiplique y que el sacrificio que implica pisar el asfalto, aún ardiente, con los pies desnudos valga la pena.

Esa fortaleza física asegura es producto de una bendición divina. Tenía 7 años cuando decidió trotar por fe hasta el santuario de la Virgen de Las Lajas. Lo hizo descalzo por un trecho de 8 kilómetros. “Sentí que había recibido una bendición en mis piernas, nunca dejé de trotar”, comparte para luego explicar que parte de la preparación física que hoy le permite no claudicar su travesía, la hizo en sus años de universitario como miembro del equipo de atletismo de la Universidad Nacional de Colombia, donde estudió becado Matemáticas.

Tampoco las causas sociales asociadas a su don de trote son novedad en su vida. En 2001 decidió apoyar de un grupo de ancianos porque tuvieran una vejez digna y para ello trotó por un trayecto de mil 200 kilómetros.

En 2003 también trotó descalzo, esa vez fueron 2 mil 300 kilómetros “para servirle a la población con discapacidad del país”.

¿Cómo terminó apoyando el medio ambiente? Henry deseaba hacer un recorrido internacional que fuera motivado por causa que uniera a todos los países. Como además de matemático e ingeniero industrial, es bombero voluntario en su país, conoció información sobre las adversidades que está provocando la contaminación en detrimento del planeta. “Me conmovió”, dice argumentando que concluyó que lo que hacía falta era conciencia y decidió que ese sería el motor de su travesía.

Nicaragua: país número 11
A la fecha ha recorrido 15 mil kilómetros y Nicaragua es el país número 11 en el que se estaciona como parte del denominado Proyecto Ultramaratón Patagonia - Alaska. La particularidad de este hombre es que es autor de cinco obras, la más conocida bajo el título El solucionario de Baldor.

La experiencia de recorrer el continente ha fijado otra meta en Henry. Quiere sumarse a una causa ambiental de alcance mundial y para ello quiere hacer contacto con el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, quien se destaca también por su compromiso en pro de la madre tierra.

Henry espera completar su trayecto en Alaska en un par de años. En este momento viaja en compañía de su esposa ya que el compañero bombero con quien inició el desafío abortó la misión al cuarto mes de iniciada.

En Nicaragua el colombiano apoyó diferentes labores de reforestación en la capital coordinadas el Fondo Nacional d Reciclaje, Fonare, y con el apoyo del Cuerpo de Bomberos.