Melvin Martínez y José Adán Silva
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A la par de denuncias de empleados del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) sobre actividades partidarias en horarios de trabajo en esa institución del Estado, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos denunció un aumento de quejas de trabajadores por supuesta mala calidad en la atención a los asegurados y jubilados.

EL NUEVO DIARIO publicó ayer denuncias de trabajadores del INSS, que pidieron el anonimato por temor a represalias, quienes señalaron que dentro de las instalaciones del Estado y en horarios de trabajo, funcionarios de la institución hacían labores partidarias de “actualización” de información política de los empleados, al tiempo que les pedían contribuciones “voluntarias” para el partido de gobierno, Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Los trabajadores, que mostraron una copia de las fichas que dentro del INSS distribuye un supuesto trabajador de esa instancia gubernamental, que pertenece al “Consejo de Liderazgo Sandinista”, esta vez informaron que la institución está acogiendo a parientes de altos miembros del FSLN en diversos cargos, para sustituir a los empleados con más experiencia.

Parientes de compañeros

Según denuncia expuesta ante EL NUEVO DIARIO, la nueva administración contrató como consultora a la hija de un diplomático venezolano llamada Mariana Gómez, como asesora de la vicepresidencia ejecutiva del INSS.

Además, informaron sobre la contratación en cargo de confianza, de un hijo del diputado suplente y coordinador de los Consejos del Poder Ciudadano en Managua, Elías Chévez. También, según la denuncia de los trabajadores, fue contratado un hijo de la ex diputada Jacaranda Fernández.

Los denunciantes aseguran que Conny Báez, quien fuera jefa de recursos humanos de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, fue reubicada en el INSS, junto con una pariente de la Presidenta Ejecutiva de Enacal.

EL NUEVO DIARIO solicitó por rigor periodístico una entrevista con el presidente ejecutivo del INSS, Roberto López, para confirmar o negar las denuncias, pero nuevamente la oficina de Relaciones Públicas respondió que “avisaría” cualquier respuesta, sin que lo hiciera a la hora de cierre de esta edición.

Fuentes no oficiales del INSS señalaron que en el último año se cuentan al menos 200 nuevas contrataciones de personas, por su filiación partidaria.

Situación de personal

“Las nuevas contrataciones y saturación de la planilla es evidente en los pasillos, muchas personas andan en todo el edificio matando el tiempo, o llegan ocasionalmente. No hay dirección en la que no hayan puesto a un trabajador a la par del que ya estaba antes”, se señala en una parte de la denuncia.

Igual mencionan que la encargada de las nuevas contrataciones se llama Alicia Sáenz, quien supuestamente estaría en la oficina de Recursos Humanos, desde donde se ejecutan las contrataciones y despidos.

Las fuentes del INSS denuncian, además, que los trabajadores con experiencia y que no han sido despedidos, reciben todo tipo de presiones para que abandonen el cargo.

Entre otras cosas, mencionan que los dejan sin funciones y sin equipos de computación, y si tienen cargo de dirección, les ubican a la par a una nueva persona contratada.

“Lo que quieren es capacitar a los nuevos para que después se queden solos con el cargo”, denunciaron las fuentes.

Detrimento en calidad de atención

A la par de las denuncias de los trabajadores del INSS, el director de asesoría legal del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, reveló que en los últimos meses han aumentado las denuncias por violaciones a los derechos, y malos tratos a los empleados asegurados y jubilados.

“No es saludable que en una institución pública se usen horas de trabajo para cosas de partido. Es una confusión Estado-Partido que se vuelve más lamentable cuando el resultado es la pérdida de la calidad de la atención a los trabajadores”, dijo Carrión, quien recordó que el año pasado recibieron denuncias de despidos injustificados en esta institución.

”No obstante, lo más grave es que en el Cenidh hemos recibido este año más de 50 denuncias de adultos mayores y trabajadores asegurados que se quejan de la mala calidad de atención que ha venido aumentando en el INSS, y entonces no hay justificación para que en vez de preocuparse por los derechos de los asegurados, se dedican a hacer política partidaria”, criticó Carrión.

Justificaciones y rechazos

La directora ejecutiva del Movimiento por Nicaragua, Violeta Granera, comentó que las medidas adoptadas en el INSS las previeron en el informe de tendencia del Gobierno en sus primeros 60 días, donde expresaron que no era correcto que el Presidente de la República despachara en la Secretaría del FSLN.

“En ese momento dijimos que esa era una señal pésima en términos de retroceder hacia las prácticas confusas del Estado-Partido, las que se han practicado históricamente en el país, pero contra las que hemos venido luchando y se habían logrado algunos avances en ese sentido durante los años anteriores”, indicó.

Granera manifestó que el artículo publicado en EL NUEVO DIARIO es la expresión de una cultura que está predominando en ese partido y en la actual Administración. “Siguen sin entender que el presidente y el gobierno están al servicio de todos los nicaragüenses, por tanto los ingresos estatales deben servir a toda la ciudadanía, sin discriminación partidaria”.

Mientras tanto, el diputado sandinista José Figueroa, justificó ayer que los empleados del INSS paguen una cotización al Frente Sandinista, argumentando que en los estatutos de este partido está contemplada esa disposición.

“No es un obligación, en los estatutos está que los militantes tienen que dar un aporte”, dijo Figueroa, sin detenerse a analizar que ningún trabajador del Estado está obligado a afiliarse a un partido político, y mucho menos a aportar parte de su salario.

Vicios del pasado

El diputado del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, Enrique Sáenz, rechazó la medida argumentando que se trata de “un vicio del pasado”.

Sáenz dijo que el FSLN no puede obligar a los empleados públicos a destinar parte de su salario para “alimentar” las arcas del partido; sin embargo, reconoció que no hay forma de controlar esa situación, a menos que los afectados hagan una denuncia pública y oficial.

(Con la colaboración de Ary Neil Pantoja, Matilde Córdoba y Sergio Aguirre).