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Las declaraciones de la fiscal Leyla Prado sobre el poco apoyo del Minsa a las denuncias sobre medicamentos adulterados, parecen no haber hecho mella en la institución. Tras las denuncias sobre nuevos fármacos adulterados que parecen estar circulando en los hospitales, el Minsa sigue guardando silencio, al margen del riesgo que esto representa para la ciudadanía. Ayer, EL NUEVO DIARIO solicitó información a las autoridades del Ministerio de Salud sobre el tema pero no obtuvo respuesta.

Según la Ley de Medicamentos y Farmacia, un medicamento adulterado es un fármaco al que se le ha sustituido o sustraído total o parcialmente los elementos constitutivos que forman parte de la composición oficialmente aprobada. También cuando se le ha adicionado sustancias que puedan modificar sus efectos o sus características fisicoquímicas y terapéuticas.

La Ley explica que se adultera un fármaco cuando ha sufrido transformaciones en sus características físico-químicas, microbiológicas, organolépticas o en su valor terapéutico, por causas de agentes químicos, físicos o biológicos, fuera de los límites establecidos. Cuando se encuentre con la fecha de vencimiento alterada, el contenido no corresponda al autorizado o se haya sustraído del envase aprobado como dispensadores por el Ministerio de Salud, o no ha sido etiquetado, almacenado o conservado con las debidas precauciones.

Según el doctor René Morales, la población debe seguir algunas recomendaciones para evitar el consumo de medicamentos adulterados que pueden poner en riesgo su salud.

Entre esas advertencias cita evitar medicinas que no se vean ni huelan bien. Observar el empaque exterior, y no comprarlo si está dañado. Verifique que el número del lote que aparece estampado en el envase sea igual al que aparece en la caja donde venía.

Inspeccione cuidadosamente el empaque y los sellos antes de abrirlo. Devuélvalo si hay alguna rasgadura, fisura o ruptura. Compre los medicamentos en farmacias de confianza.