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El descubrimiento de los cadáveres de 72 inmigrantes cerca de la frontera norte de México, en el estado de Tamaulipas, es sólo la punta del iceberg de una serie de vejaciones que vienen sufriendo quienes tratan de pasar de la frontera de México a Estados Unidos, es la consideración de Heydi González, coordinadora de la Red Nicaragüense de la Sociedad Civil para las Migraciones.

De acuerdo con González, situaciones iguales o similares, vienen acaeciendo desde hace décadas, siendo los miembros de la banda de narcotraficantes los “Zetas”, uno de los principales artífices, pero no los únicos, ya cuando los que intentan pasar por los puntos “ciegos” de la frontera con Estados Unidos están en riesgo por tener que transitar por las rutas del narcotráfico, tratantes de personas y extorsionistas.

Relato de sobreviviente

Según su experiencia en el tema, conoció de un testimonio donde una mujer logró sobrevivir, ya que su familia podía pagar el rescate que por ella pedían “Los Zetas”.

“Ella narró que iba en un grupo capturado por la banda que se dedica al secuestro y la extorsión. Seleccionaron a quienes decían que sus familias podían pagar el rescate y al resto los mataron. Uno de los sistemas que utilizan es tomar los cuerpos e incinerarlos en barriles, para no dejar rastros de los cadáveres”, comenta.

La coordinadora de la Red Nicaragüense de la Sociedad Civil para las Migraciones, dijo que muchos de estos crímenes nunca serán denunciados, en primer lugar, porque después de quedar bajo amenaza de estas bandas, las víctimas --que son migrantes indocumentados-- no pueden recurrir a las autoridades, pues lo primero que tienen en mente es que serán detenidos, por otra parte, no hay instancias para que estas personas recurran a denunciar el hecho.

Ni una denuncia, pero hechos ocurren
“En un encuentro en México sobre la violencia contra los migrantes, se señaló que no existía ni una denuncia al respecto, sin embargo, los casos ocurren”, expresó considerando que esto parece increíble.

González señaló que parte de este problema tiene que ver con la burocracia administrativa, los altos precios de la documentación y la falta de facilidades para que los ciudadanos obtengan sus documentos de viaje. Incluso, hay quienes aún ni siquiera tienen partida de nacimiento, ni sus cédulas de identidad en su propio país. Recordó a las autoridades que los documentos de identidad son un derecho ciudadano y no una forma de las instituciones para recaudación de fondos propios.

“La mayoría de los migrantes son personas de escasos recursos que buscan mejores opciones laborales, y aún sabiendo el peligro que corren se arriesgan a tomar rutas peligrosas, se ven obligados a buscar mejores horizontes fuera de un país que no tiene políticas de desarrollo coherentes y efectivas”, alega.

Preocupación de AI

En un comunicado de la organización Amnistía Internacional, lanzado en el contexto del descubrimiento de los cadáveres cerca de la frontera norte mexicana, señala su preocupación, y los informes más recientes sugieren que las víctimas que habían sido secuestradas por la banda criminal eran de El Salvador, Honduras, Ecuador y Brasil.

Indica que el asesinato a sangre fría de los migrantes indefensos que trataban de llegar a EU para mejorar sus vidas y la de sus familias, es la prueba más clara hasta ahora de la magnitud y severidad de los ataques contra los migrantes irregulares.

Desde abril pasado, Amnistía Internacional publicó un informe en que destaca el hecho de que las autoridades mexicanas, tanto federales como estatales, han fallado en implementar medidas para prevenir y castigar miles de secuestros, asesinatos y violaciones a las y los migrantes irregulares a manos de bandas criminales, que a menudo operan con la complicidad o consentimiento de funcionarios públicos.