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En Nicaragua hay menos personas en extrema pobreza, aunque la cantidad de pobres en general aumentó en los últimos cuatro años, es lo que revela la última “Encuesta de Hogares para medir la pobreza en Nicaragua”, destacó el doctor Alejandro Martínez Cuenca, presidente del Fondo Internacional para el Desafío Global, Fideg, organismo que hizo la investigación.

La encuesta, cuyos resultados fueron presentados ayer en el Hotel Intercontinental Metrocentro, fue apoyada financieramente por la Embajada del Reino de los Países Bajos y la Cooperación Suiza, con asistencia técnica y acompañamiento del Banco Mundial a lo largo de los últimos 11 meses.

La investigación contó con una muestra de 1,732 hogares, ubicados en el área urbana y rural de todo el país, con un margen de error estándar del 2.4% y un 95% de confiabilidad.

Martínez Cuenca dijo que en la encuesta se están mostrando indicadores nacionales cuyos resultados revelan que la pobreza extrema ha logrado reducirse en promedio nueve puntos porcentuales, lo que significa que hay 300,000 personas menos en ese segmento que lo que había en 2005, año en que 800,000 personas declararon tener un consumo diario menor de 20 córdobas.

Esas 300,000 personas hoy están arriba de esos 20 córdobas en cuanto a consumo diario, explicó el presidente del Fideg.

Sobre pobreza en general
Al hablar que la pobreza en general, se redujo a lo largo de poco más de cuatro años en un tres por ciento. Para hacer un análisis correcto, hay que tomar en cuenta que la población de Nicaragua crece en un dos y pico por ciento.

Martínez Cuenca destacó al respecto que aunque el porcentaje baje, el número de personas de carne y hueso que están en pobreza hoy, es más de 2,500,000 contra unos 2,480,000 que había en 2005. Es decir, que hay más pobres ahora.

“La encuesta en ningún momento quiere decir que ya no hay pobres, ojalá que ese sea el cielo al que aspiremos, pero lo importante es la tendencia”, agregó.

Destrucción de recursos
“Me duele terriblemente, por eso lo digo en público, que hay que reducir la pobreza, sí, pero hay que tomar en cuenta que no puede ser a costa de reducir los recursos de nuestros bosques, como está sucediendo en el cerro Musún, donde se están comiendo 200 hectáreas de floresta por semana. Ahí se han abierto trochas que nunca existieron y se están llevando toda la madera y destruyendo una parte central, anterior a Bosawás”, se lamentó el doctor Martínez.

Progreso debe ser sostenible

El problema no sólo es sacar de la pobreza a cualquier costo a la gente, porque si vos decís yo voy a sacar a los pobres regalándoles 300 millones de dólares, lo que significa dar 134 dólares por año a cada persona que declare que no cubre 40 córdobas por consumo diario, eso tiene que ser sostenible para que esta persona esté fuera de la pobreza en el siguiente año, pero cuando se acaben esos fondos, esa persona va a regresar a la pobreza, explicó el economista.

Destacó que por eso el tema de reducción de la pobreza no es sólo una cifra, tiene que haber una estrategia para balancear los costos que implica y garantizar que sea sostenible en el tiempo y con la estabilidad del medio ambiente.

El economista dijo que si bien es cierto que en esos resultados el gobierno toma su crédito, cualquier gobierno lo haría, pero también hay que reconocer que puede haber otros factores que vienen desde tiempo atrás, que están dando frutos ahora, generándose un cambio en la desigualdad del consumo.

Aseguró que si el 10% más rico antes consumía 27% del consumo nacional, ahora está consumiendo menos, como 21%, hay una reducción y por otro lado, los que están en el ámbito poblacional de consumo más bajo, que apenas llegaban a un valor de consumo de 20 córdobas por día, ahora están consumiendo un poquito más que eso.

Otros factores que tomar en cuenta
Entre tanto, el también economista, doctor Mario Arana, Presidente de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, valoró el esfuerzo investigativo de la encuesta, y dijo que realmente hay un cambio significativo en la pobreza extrema, pero consideró que hay factores que han incidido en ello, como el aumento de las áreas productivas con la expansión de la frontera agrícola y un aumento importante internacional de los precios de los productos agropecuarios.

Recordó que en 2007 se produjo un alza muy importante en el precio de las materias primas y de los alimentos, luego cayeron, pero se mantuvieron en un nivel alto, no volvieron a los precios de 2006.

Entre tanto, el también doctor en economía, Silvio De Franco, Rector de la Universidad Thomas More, dijo que esa reducción de la pobreza extrema no parece provenir de una mejoría en el capital humano, ni de acumulaciones de capital, sino de transferencias de mejores precios de los productos agropecuarios, lo que podría no ser sostenible.

Por otra parte, agregó que desde 1978 se mantienen los niveles de empleo informal en un 70%, tras 32 años.