•  |
  •  |
  • END

Nubes negras de tormentas se ven en el horizonte de Nicaragua. Ayer la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) y el Proyecto de Meteorología de la Universidad Estatal de Colorado, recomendaron a los países de Centroamérica y del Caribe aprovisionarse de alimentos porque la temporada de huracanes en el Océano Atlántico, en los próximos tres meses, será altamente activa.

En Nicaragua, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales también anunció que septiembre y octubre serán los meses más copiosos del invierno en cuanto a precipitaciones se refiere.

Los dos anuncios, y las lluvias intensas de ayer, que dan fe de lo duro del clima, obligaron a Defensa Civil del Ejército de Nicaragua a revisar sus planes y vigilar más de cerca las principales zonas de riesgo del país.

El Proyecto de Meteorología de la Universidad Estatal de Colorado estimó esta semana que se presentarán 18 tormentas (promedio de 9.6), 10 huracanes (promedio de 5.9), y cinco huracanes de alta intensidad (promedio de 2.3), con una actividad ciclónica de aproximadamente 195 por ciento del promedio de continuo.

La Universidad Estatal de Colorado también ha estimado una probabilidad de impacto en tierra en el Caribe, con cerca del 20% de probabilidad de que un huracán de alta intensidad tenga una trayectoria cercana a las 50 millas de Haití, y en el Atlántico se estima una alta posibilidad de una temporada por arriba de lo normal, con un 70% de probabilidad de 14-23 tormentas, 8-14 huracanes, y 3-7 huracanes de alta intensidad.

Ante esto, un informe de la Usaid establece que esto pone en peligro la seguridad alimentaria de Centroamérica y de Haití con efectos que incluyen daños a cultivos, disminución en la producción agrícola, muerte de animales, daño a viviendas e infraestructura, reducción en el acceso a mercados y servicios de salud, dando como resultado un aumento de precios en los alimentos y productos no alimentarios.

Por su parte, el pronóstico del Ineter establece que en septiembre “es probable que se registren las mayores cantidades de precipitación del período (lluvioso), principalmente en las regiones del Pacífico, Norte y Central”.

Para octubre estimó que “las precipitaciones podrían mostrar en relación con sus normas históricas un aumento del 24%, en las regiones Pacífico, Norte y al Noroeste de la Región Central, mientras en el resto del país se espera un escenario de lluvias en el rango de lo normal”.

De mayo a septiembre, las lluvias han superado las normas históricas en algunas zonas del país, y según Defensa Civil, el comportamiento del lago de Managua ya alcanzó el vivido en 1998 con el huracán Mitch, considerado el desastre climatológico más dañino en la historia de Nicaragua.

Ayer, el jefe de Defensa Civil, general de Brigada Mario Perezcassar, anunció que debido a los pronósticos y a los efectos de las lluvias de las últimas 24 horas, este fin de semana se dispondrá de 10 vehículos y de unos 300 efectivos militares más que conforman la Unidad Humanitaria de Rescate, activada oficialmente desde ayer.

Además, los niveles de crecimiento del lago Xolotlán en Managua, la represa de Las Canoas cerca de Boaco y el Lago de Apanás en Jinotega, se mantienen bajo observación de la Defensa Civil. El lago de Managua ha aumentado su nivel en 4 metros cúbicos y ha extendido sus costas hasta 100 metros más allá del límite natural.

De continuar las lluvias intensas en septiembre y octubre, Defensa Civil estima que las aguas pueden rebasar e inundar algunas comunidades en Los Brasiles, Mateare y Tipitapa.

Más de 700 mil en riesgo
El Plan Invierno 2010 de Defensa Civil se activó en mayo, y cubre 76 municipios con amenazas severas. Se identificaron 1,036 puntos críticos proclives a inundaciones en el país, y se estimó que la población en riesgo es de más de 709,000 personas.

De las ciudades afectadas las más vulnerables son Managua y las dos regiones autónomas del Atlántico nicaragüense, que se ubican de frente al mar Caribe.

La capital nicaragüense, asentada en un valle rodeado de cerros y también circundada por el lago de Managua, tiene 114 kilómetros en situación de riesgo por deslaves e inundaciones donde se ubican 76 centros habitacionales, de acuerdo a los datos del Plan de Invierno.

Respecto de los huracanes, hay más de 350,000 personas en peligro permanente en 74 comunidades en las regiones Norte y Sur del Caribe.