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Representantes de organizaciones de la sociedad civil señalaron que el enredo del origen de los fondos destinados para el bono solidario, que beneficia a un buen porcentaje de los trabajadores del Estado, viene de la falta de transparencia y gobernabilidad con que se maneja el actual gobierno.

Irving Dávila, coordinador de la Comisión de Gobernabilidad de la Coordinadora Civil, en relación con el famoso bono señaló que lo único que queda claro es la manipulación de la información sobre el traslado del dinero destinado al bono.

“Hay compromisos con el Fondo Monetario Internacional, y entre éstos, que las sobre recaudaciones son un respaldo de las reservas por lo que ese dinero tiene que ir al Banco Central, y el gobierno de Daniel Ortega, como buen discípulo, tiene que hacerlo. Por otra parte, en obediencia a ese compromiso se impide la salida de un exceso de masa circulante que afecte a la economía del país”, alega, considerando que de moverse dinero de forma descontrolada representará un duro golpe a la economía nacional.

Dávila criticó que, verdaderamente, el mandatario Daniel Ortega en las tarimas continúa con la toma de decisiones sin cálculos realistas --como el bono-- que no le corresponden e interviniendo en funciones de otros poderes del Estado, abusando de sus funciones y del poder para fines particulares, como parte de su proyecto de perpetuidad en la presidencia.

“Incluso, la sobre recaudación de impuestos a tal nivel de 1,400 millones de córdobas no es exactamente mejoría para nuestra economía, sino mal cálculo, que hasta podría ser deliberado para sustracción del dinero”, argumentó.

Por su parte, Gonzalo Carrión, Director del Área jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, señaló que a ciencia cierta sólo ellos saben si es donación venezolana, préstamo o compromiso de algún tipo. Lo que es obvio a todas luces es la confusión, gracias a la falta de transparencia de los asuntos públicos que se entrelazan con intereses privados, de partido y de la familia presidencial.

“El mismo presidente confirmó confusión, ¿cómo es ese cuento? El problema no es coherente con un Estado regido por el orden constitucional y jurídico. Hay que tomar en cuenta que la ausencia de transparencia no es sólo del bono, sino de la utilización del dinero del INSS, el manejo de los fondos albapetróleo, o de los proyectos sociales se manejan como acciones de beneficencia particular o de caridad de la familia presidencial, cuando esto es una obligación institucional”, dijo Carrión.

Lo único real es el culto al Presidente
Recalcó que al final lo único realmente proyectado es el culto a la personalidad del mandatario, apartando al Estado como garante de los derechos ciudadanos, mostrándose como el benefactor supremo y confundiendo a la población con su formato de la dádiva.

Álvaro Leiva, Secretario de Asuntos Laborales de la Federación Democrática de Trabajadores del Servicio Público, considera el bono solidario como una burla a la clase trabajadora, pues no se reconoce en función para garantizarle el bienestar social, sino como parte de acciones personalistas utilizando los fondos del Estado.

“No es un incremento o una bonificación digna, mientras no se integre por los canales correspondientes. El problema y la confusión es la consecuencia de una gestión pésima en relación con una mala administración y mala política económica de Estado. La gran pregunta es ¿por qué simplemente no tomó los canales correspondientes para no poner en riesgo la economía del país y evitar conflictos?”

Leiva dijo que más digno sería asegurar a los trabajadores sus puestos de trabajo, sin embargo, se vive en el país una violación constante al fuero sindical y a los derechos laborales. Situación que ha afectado a 18,500 trabajadores públicos que fueron lanzados al desempleo por Ortega.