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El Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua es una institución encargada de servir a la comunidad y brindar los servicios de auxilio requeridos por la población. Sus miembros están prestos a brindar socorro ante un incendio, sea éste de cualquier dimensión, un fenómeno natural, como terremoto, inundación o de cualquier índole.

Para realizar un buen trabajo, el cuerpo bomberil elabora planes anuales que le permitan brindar un servicio eficiente a la comunidad, muchas veces vitales para la vida de las personas, estos planes son coordinados con Defensa Civil y el Ejército de Nicaragua.

Para ser bomberos, por tanto, se necesita tener una preparación que debe ser una constante. La adrenalina sube cada vez que se conoce de un evento en el que intervendrán los miembros de la institución benemérita.

Satisfacción del deber

Al final de la jornada o de la acción, queda la satisfacción del bombero de haber prestado un servicio que ayudó a la comunidad. Así lo hace saber el Mayor Xavier Téllez, quien forma parte del Benemérito.

Nos cuenta el Mayor Téllez que estar dentro de la institución bomberil es de sacrificios, desde no tener descanso programado hasta el no compartir cotidianamente con la familia. Sin embargo, para él, lo fundamental es servir y preservar la vida de los ciudadanos ante cualquier situación.

Por eso es que los bomberos se preparan física y psicológicamente de manera permanente para enfrentar todo tipo de situación en la ciudad o donde tenga que hacer presencia, ya sea para encarar la situación de un terremoto, un incendio, tormentas o inundaciones como las que estamos viviendo en estos momentos.

Los bomberos, por tanto, están conscientes del riesgo que representa su trabajo. “Es un ambiente agresivo”, afirmó el Mayor Téllez.

Como parte de su quehacer en los bomberos, cuenta una anécdota que tuvo en el inicio de sus labores. “Un día, en el puente de La Aceitera, rescate a un niño que se llevaba la corriente…años después salvé a la misma persona, ya no tan niño, frente a otro peligro. Me causó sorpresa, pero también satisfacción, pensar que le había ayudado a salvar la vida en dos ocasiones”, expresó.