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Frustración, lágrimas y desmayo provocó la confirmación de que si José René Morales Guzmán se tiró al Volcán Masaya al mediodía del sábado último, cayó en el cráter, y, por lo tanto, no había cuerpo que recuperar.

Reyna López Flores, cónyuge de José René, sentada sobre una banca, escuchaba las explicaciones del comandante Iván Tijerino, de la Dirección General de Bomberos, DGB, y el llanto fue incontenible para cada uno de los familiares que tenían la esperanza de enterrar a su deudo.

“Sabemos que es terrible, doloroso, pero no hay posibilidad, no podemos continuar más. El grupo de vertical estaba listo para recuperar el cuerpo, les externamos nuestro más sincero pésame…”, fueron parte de las palabras de solidaridad del comandante Tijerino.

López no soportó más, y la noticia le provocó un shock y una parálisis en el rostro. Fue atendida por los paramédicos y trasladada de emergencia al Hospital “Humberto Alvarado”, de Masaya, donde se recupera satisfactoriamente.

La explicación de los bomberos

Debido al clima, que no permitió la búsqueda el lunes, además de la tragedia que provocó la descarga eléctrica, ayer el personal de la Dirección General de Bomberos tomó medidas de precaución para evitar otro hecho lamentable.

El comandante Tijerino dijo que el área donde pretendía descender era peligrosa, porque es un sitio de derrumbe. Además, la temperatura era de 200, 400, 600 y hasta mil grados centígrados. “No hay equipo humano o técnico que pueda andar en ese ambiente”.

Agregó que por medio de binoculares especiales que utiliza para búsqueda y rescate la DGB, y un aparato que les indica la distancia y la trayectoria, lograron determinar que no había ningún tipo de huella ni pedazos de ropa que les ayudara a ubicar el cuerpo.

“Hicimos pruebas para ver la trayectoria de la caída del cuerpo, y todo hace indicar que éste fue a un cono que va a dar directamente al cráter, y ahí para nosotros no hay posibilidades de trabajo”, afirmó el comandante Tijerino.

La prueba realizada por los bomberos Álvaro Flores y Jorge Lister Viera fue tirar tres piedras desde el sitio de donde asegura uno de los guardaparques que se tiró José René Morales Guzmán, y siguieron la trayectoria, la cual confirma que su destino final es el cráter.

Ineter advirtió riesgo

La mañana de ayer llegó hasta el Volcán Masaya David Chavarría, técnico en vulcanología del Instituto de Estudios Territoriales, Ineter, para orientar las labores de rescate.

“Las condiciones del volcán son riesgosas, ya que ha presentado deslizamiento de materiales… venimos con el objetivo de dar las especificaciones técnicas. Descender hacia el cráter era poner en riesgo la vida de los bomberos”, manifestó Chavarría.

Explicó que cuando los bomberos descendieran se pudo haber desprendido material de las paredes del lado suroeste, que están inestables. Además, la temperatura es bastante alta, el cuerpo no lo resiste, y el gas tóxico les hubiese provocado asfixia a los apagafuegos.

Familiares insatisfechos

Por su parte, los familiares de José René Morales no quedaron satisfechos con las explicaciones de los expertos, y aseguraron que en este caso hay más preguntas que repuestas y esperan que la Policía haga una investigación exhaustiva.

“Tenemos dudas, los zapatos estaban intactos, el teléfono, el ultrasonido estaba arrugado y se supone que lo andaba en el pantalón, entonces se habría ido con él. Hay cosas que no nos cuadran y queremos que se investiguen”, dijeron los familiares de José René Morales.

Sin embargo, agradecieron el esfuerzo de la DGB por tratar de recuperar el cuerpo.

López lucha por su vida

Hasta la tarde de ayer, el estado de Manuel Salvador López Guzmán, que resultó más lesionado por la descarga eléctrica que cayó donde estaban Francisco Rivas y César Antonio Ampié, era casi el mismo: grave.

Una fuente de todo crédito informó que el muchacho continúa con respiración artificial, y que de sobrevivir tendría afectaciones irreparables.

Cierran Volcán Masaya

Las autoridades responsables del Parque Nacional Volcán Masaya, por orientaciones superiores cerraron el acceso a los visitantes.

Ayer las explicaciones fueron que debido a la tragedia ocurrida el lunes al mediodía, no abrirían, hasta el próximo viernes, y dependía de las condiciones del clima.