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Es un drama lo que está viviendo la familia Rivera González, debido a la enfermedad terminal de doña Arcadia Benita Rivera Velásquez, madre de uno de los dos emblemáticos niños mártires de la revolución: Manuel de Jesús Rivera, “La Mascota”. El otro es Luis Alfonso Velásquez Flores.

“La Mascota” fue muerto por la Guardia Nacional en 1978, cuando tenía 12 años. Doña Arcadia lucha contra la muerte y sus hijos enfrentan las dificultades económicas en el barrio 22 de Julio, de Diriamba, y ni siquiera la bandera del FSLN le ha espantado la pobreza extrema como ha hecho con miembros de la cúpula de esa organización.

La mamá del finado combatiente yace en un camastro, en una pequeña habitación, donde es alimentada mediante un suero. En el respaldar de su lecho hay tres estampas entre ellas la de su hijo Manuel de Jesús, la de Jesús de la Misericordia, y una antigua fotografía que ella se tomó con el actual Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, cuando éste le entregó su militancia.

Somos personas de escasos recursos

“Nadie siente el dolor de nadie, más que el que lo tiene”, expresó Reyna del Carmen González Rivera, hija de doña Arcadia. “Mi madre tuvo 17 hijos, de los cuales seis todavía estamos vivos, ella ha luchado contra el cáncer en el hígado que le fue detectado hace más de dos años. Queremos que sea atendida en una clínica, somos personas de escasos recursos y decidimos llevarla al Hospital San José, de donde la remitieron al Hospital Santiago de Jinotepe”.

Al final fue en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, donde el diagnóstico reforzó los anteriores: el desahucio. A la vez, los familiares también coincidieron: “No fue buena la atención recibida”, señaló González.

“Muchas personas de Carazo conocen la situación que estamos viviendo, he llegado al Hospital “La Mascota” a traer las inyecciones para mi madre, pero los farmacéuticos de turno se enojaban y me cuestionaban por qué llegaba todos los días. En otras ocasiones las enfermeras o médicos que llegaban a verla ni la revisaban, y sólo la miraban y después daban la vuelta sin decirnos el avance de su enfermedad”, dijo Reyna.

“Nos urge que nos ayuden con mi abuela, lo único que estamos pidiendo es atención para ella. Nos duele el alma verla en ese estado y no poder hacer nada porque somos de escasos recursos”, expresó Karla Patricia Gutiérrez Rivera, nieta de doña Arcadia.

“Ella recibe 1,143 córdobas como parte de la ayuda que le pasa el INSS, por ser madre de héroe y mártir, y tenemos dos meses que le envían el paquete alimenticio que promovió el gobierno. Nosotros de parte del partido hasta el momento no hemos recibido nada de dinero, ni plazas de trabajo en alguna delegación o institución del Estado. Para nosotros es poco el respaldo que hemos recibido del gobierno”, expuso.