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Otras cinco casas terminó de tragarse el Lago de Managua en los últimos días, cuando registró otra subida, avanzando todavía más sobre tierra firme en el sector de los Bajos de Acahualinca.

Oswaldo García, poblador del lugar, y cuya casa se encuentra en el límite entre el lago y el poco terreno firme que todavía hay, trataba casi inútilmente de construir un improvisado muro de tierra para evitar que el agua entre más a su casa, cuyo patio se encuentra lleno de agua.

En lo poco que le queda de patio mantiene a unos 20 cerdos adultos para la venta y otro tanto para seguir la crianza, y hace un llamado al gobierno para que les preste apoyo, porque de continuar así, el lago terminará tragándose sus casas tal como lo hizo con una serie de viviendas que no sobrevivieron a este invierno.

Hasta ahora, García ha sido, afortunado, pero otras cinco familias no, incluyendo dos hermanos cuyas casas están llenas de agua.

Su hermano José Daniel tuvo que salir hace dos semanas de su vivienda y se encuentra habitando con Oswaldo, en una pequeña casita donde viven dos familias.

Con las últimas lluvias, la posibilidad de rescatar la vivienda se desvaneció, mientras espera apoyo por parte del gobierno. Una ayuda que necesitan urgentemente. Defensa Civil llegó el martes, pero sólo vio y se fue, sin hacer nada, aseguró el afectado.

De hecho, el lago sigue siendo una fuerte amenaza para los pobladores de este barrio, ya que el nivel sigue subiendo, poniendo en riesgo más casas que todavía están en zona seca.

En el sector del Malecón, pero frente a la Casa de los Pueblos, el lago empezó a subir de nivel, cubriendo una parte del sector donde una vez se instalaron negocios de alquiler de bicicletas. En ese sitio el agua está a casi medio metro de profundidad y a pocos centímetros de alcanzar el nivel histórico durante el huracán Mitch.