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Para que el Proyecto Hidroeléctrico Brito, PHB, sea realidad y genere los 250 megavatios de energía a partir de la represa en el Río San Juan, aun con todo el daño ecológico que eso implicaría, se requeriría que el país viviera permanentemente en un invierno copioso como el de huracán Match, en 1998, o la actual etapa lluviosa.

Según el director del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos de la UNAN-Managua, Salvador Montenegro, quien ha dado voz de alerta sobre los riesgos de la megaobra, los caudales de agua que le calcularon al desagüe del lago Cocibolca a través del Río San Juan hace casi 35 años, no son los mismos hoy, cuando se estima que el caudal normal es casi 50 por ciento menos.

Este proyecto --la construcción de la planta hidroeléctrica de Brito--, con respaldo del Ministerio de Energía y Minas, MEM, y con todo el respaldo institucional del presidente Daniel Ortega, busca represar las aguas del Río San Juan para elevar el nivel de las aguas del lago Cocibolca, para llevar el excedente de agua a una represa a partir del río Brito en Rivas, de donde luego serían impulsadas por canales artificiales al Océano Pacífico, en las costas de San Juan del Sur.

Cuentas insostenibles

El proyecto, según ambientalistas y ecólogos, produciría efectos irreparables en la vida y en los ecosistemas del río, del lago y de la costa de San Juan del Sur, además de inundaciones en las riberas del gran lago y del río, así como el aislamiento de muchas comunidades ribereñas y daños al transporte fluvial en el San Juan.

De acuerdo con el científico, la iniciativa en cuestión se basa en el deseo de lograr un mejoramiento económico nacional mediante la generación de 250 megavatios a partir de las aguas del Cocibolca y del Río San Juan.

“Seguramente, pocos la objetarían si los costos económicos reales, ambientales y sociales fueran compensados de forma proporcional por los beneficios que aporte dicho proyecto”, observó a END.

“Desafortunadamente, el único beneficio prometido de esta masiva transformación del país, es precisamente que esa cantidad enorme de energía eléctrica, 250 megas, serían generados a partir de los quinientos metros cúbicos por segundo de agua que abandona el Gran Lago Cocibolca en dirección al Mar Caribe, según los cálculos del Plan Maestro de Desarrollo Eléctrico 1977–2000 (PMDE), del antiguo INE”.

Insostenible físicamente

“El problema de fondo es que de acuerdo con el sustento técnico comprobable al momento, la viabilidad del proyecto e inversión que conlleva, el único beneficio ofrecido es inalcanzable e insostenible físicamente”, advirtió Montenegro.

En el estudio técnico desarrollado por las empresas internacionales que formularon el PMDE, se calculó que el Gran Lago Cocibolca con un nivel del agua de 32 metros de altura sobre el nivel del mar, descarga un caudal cercano a 500 metros cúbicos cada segundo sobre el Río San Juan.

Ni con el Mitch

“El proyecto necesita usar ese caudal de agua para producir el beneficio propuesto. Todos conocemos hoy el área que ocupa el Cocibolca a esa altura, que en estos días es noticia por las inundaciones que ha causado en Ometepe, Colón Viejo, Granada, Rivas, Puerto Díaz y otros sitios”, señaló Montenegro.

“De hecho, los 32.70 metros sobre el nivel del mar que ha alcanzado el nivel del Cocibolca al día de hoy se corresponde con una inusual descarga de 750 metros cúbicos por segundo, similar a lo ocurrido hace treinta años con el huracán Alleta. ¡Ni siquiera con el huracán Mitch (1998) se logró este nivel!”, observó Montenegro.

De acuerdo con el estudioso, de ser constantes estos niveles de desagüe, el proyecto Brito tendría asegurado su funcionamiento.

Brito descansa en cálculos falsos

“Lamentablemente, estos niveles no son permanentes. Este año, es la primera vez en este siglo que el Cocibolca alcanza el actual nivel. En el siglo antepasado (noviembre de 1881), alcanzó los 33.84 metros sobre el nivel del mar, el máximo nivel registrado hasta ahora, para luego registrar el mínimo en mayo de 1886 a 29.57 msnm, ¡lo que significó un caudal inferior a 100 metros cúbicos por segundo!”, precisó.

“Evidentemente, estos registros se corresponden con eventos climáticos extremos, y siempre por muy cortos períodos. No es posible apostar al futuro de un costoso proyecto si su rendimiento y sostenibilidad depende de factores no controlables, cuyas consecuencias serían indeseables”, argumentó.

Según Montenegro, el promedio histórico del nivel del Gran Lago Cocibolca es de 31.10 metros sobre el nivel del mar, que se corresponde con unos 250 metros cúbicos de agua por segundo, la mitad del caudal de diseño de Brito.

“Por aritmética simple, ese caudal generaría en Brito sólo la mitad de los megavatios prometidos. Por los hechos presentados, es sensato considerar que la premisa fundamental en que está basada la sostenibilidad del proyecto, es falsa”.

“El Gran Lago Cocibolca no es capaz de producir sostenidamente el caudal de diseño para alcanzar la cantidad de energía prometida, especialmente por el grave deterioro actual de su cuenca hídrica. El costo absurdo que implica la trasformación profunda del país para construir esta quimera desborda la utilidad proyectada”, observó el científico.