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  • EFE

La Policía española detuvo en las últimas horas a siete personas por su vinculación a la red internacional de apoyo a ETA, entre ellos Walter Wendelin, su presunto cabecilla y representante de la ilegalizada Batasuna en América Latina.

Las fuerzas de seguridad españolas señalan a Wendelin como el cabecilla de Askapena, la red establecida por la izquierda independentista vasca para realizar propaganda en el extranjero. Algunos expertos le consideran asimismo como el representante en América Latina de Batasuna, formación política ilegalizada en España en 2003 y calificada como brazo político de ETA.

Los siete detenidos fueron arrestados durante la madrugada en localidades del País Vasco y Navarra, en el norte. Además de Wendelin, de 53 años, fueron detenidos Rubén Rolando Sánchez Bacaicoa, Aritz Gamboa de Miguel, Gabriel Basañez Ruiz, Unai Vazquez Puente, Itxaso Lekuona Legorburu, y David Soto Aldaz.

La operación policial fue ordenada por la Audiencia Nacional española, que les acusa de un delito de integración en banda armada. Se produce apenas cuarenta y ocho horas después del último mensaje difundido por ETA a través del diario vasco Gara en el que sugería su disposición a ir más allá del alto el fuego declarado el pasado 5 de septiembre.

Detención es respuesta al intento de conflicto de la banda terrorista
El ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó hoy, en declaraciones a los periodistas, que las detenciones no son "una respuesta" a los comunicados y al intento de la banda terrorista de internacionalizar el conflicto vasco.

La red internacional Askapena -en lengua vasca significa "liberación"- fue constituida en 1987 y en su página web se define como "una parte más de la lucha por conquistar la independencia y el socialismo para nuestro pueblo". Sus activistas se denominan "brigadistas" que mantienen contactos en el extranjero para difundir su actividad.

El rostro de Walter Wendelin apareció en una fotografía que se encontraba en uno de los tres ordenadores del portavoz internacional de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), "Raúl Reyes", según informó en marzo de 2008 el diario colombiano "El Tiempo". "Raúl Reyes", cuya verdadera identidad era Luis Edgar Devia Silva, murió en marzo de ese año en un ataque de tropas colombianas en territorio ecuatoriano.

Trabajó para Ortega
Según el citado diario, se conocía que Wendelin, "de acuerdo con una agencia de inteligencia internacional, prestó sus servicios al Gobierno sandinista en Nicaragua, entre 1988 y 1990", liderado por el actual presidente Daniel Ortega y que en 2008 se dedicaba a viajar por Suramérica "haciendo contactos".

Representantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez contaron que Wendelin viajó por diversos países latinoamericanos como miembro de Askapena para promover entre organizaciones extraparlamentarias "el apoyo al movimiento independentista vasco". En marzo de 2010 fue detenido en Venezuela tras llegar procedente de México y fue expulsado del país a Francia.

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, vinculó hoy a los miembros de Askapena detenidos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). "Es importante luchar contra este sistema de protección que el terrorismo tiene a través de conexiones internacionales, en este caso con las FARC, que es una organización afortunadamente en decadencia pero que tiene conexiones internacionales", señaló Conde-Pumpido.

Walter Wendelin fue candidato a las elecciones europeas en 2004 por Herritarren Zerrenda, lista posteriormente anulada por el Tribunal Supremo español por su relación con Batasuna. Este nuevo revés que sufre ETA se produce después de que el pasado 14 de septiembre el Gobierno español diera por desarticulada la nueva dirección de EKIN, el entramado político de la organización terrorista, en una operación con una decena de detenidos.

El ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideró entonces esas detenciones un golpe "a la capacidad de movilización social" de ETA. La banda terrorista atraviesa, según los expertos, un periodo de debilidad tras las detenciones sucesivas de sus cabecillas y las desarticulaciones llevadas a cabo en el entramado político en el que se apoya.

El Gobierno español y la mayoría de los partidos políticos exigen a la organización terrorista, tras su declaración de alto el fuego del 5 de septiembre, el abandono definitivo de la violencia.

ETA surgió hace 50 años en el País Vasco y desde entonces ha asesinado a más de 850 personas en su busca de la independencia de esa región del norte de España.