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Las autoridades del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific, confirmaron que autorizaron a los laboratorios y distribuidores de medicamentos aplicar un alza a un total de 80 productos que se detallan en una lista oficial que ofrecen en su sitio web, la que recomendó revisar Orlando Solórzano Delgadillo, titular de esa entidad estatal.

“Revisen la página web del Ministerio, allí está todo”, dijo anoche Solórzano, en una actividad en el Despacho del Asesor Presidencial, Bayardo Arce. De esta manera respondió el Ministro al ser consultado acerca del alza.

En el sitio web oficial del Mific (www.mific.gob.ni), se expone la “lista de precios de medicamentos” de agosto pasado y, la última se actualizó el 24 de septiembre de 2010. “Esos son los precios oficiales de cada mes, no hay otros. Tienen que buscar las listas en la página web”, dijo ayer una de las secretarias en las instalaciones del Ministerio.

En este sitio cada mes se expone la lista de unos 10 mil 440 medicamentos con su respectivo nombre de registro, nombre comercial, nombre genérico, concentración evaluada, presentación expuesta en el punto de venta, precio general y precio unitario, además del laboratorio responsable del mismo.

EL NUEVO DIARIO comparó la lista de agosto pasado y septiembre actual, y se constata que el alza es diferenciada, pero tiene un promedio de 5.42%. Fueron exactamente 80 los medicamentos que subieron de precio y sólo uno (Enzypride) bajó menos de un centavo por cada dosis.

“El Ministerio no se pronuncia en comunicados o notas de prensa, sólo se publican las listas cada mes y ese es el precio oficial… les digo que tienen que buscarlo en internet”, agregó la secretaria.

Ajuste mensual

Miguel Ordóñez es propietario de una farmacia capitalina y, además de confirmar los aumentos en las medicinas que publicó ayer EL NUEVO DIARIO, aclaró que no se trata de un alza oficial de precios de los fármacos, los cuales son anunciados por resolución del Mific, sino de un ajuste mensual por “razones comerciales”.

Entre estas razones, Ordóñez subrayó que el mayor peso se debe a un aumento en el precio del producto en el extranjero, el seguro que deben pagar los distribuidores al importarlo y la cancelación del flete correspondiente. Es decir, el llamado “Precio CIF” por sus siglas en inglés (Cost insurance freight).

Agregó el deslizamiento de la moneda en menor proporción y aseguró que al evaluar el comportamiento de los precios en las listas del Mific, se verifica que se mantienen los porcentajes de ganancias que fueron orientados en el Acuerdo Ministerial Mific 029-2009 para cada agente de la cadena de distribución de las medicinas.

En el tercer punto de dicho acuerdo, el Mific dispone que los importadores apliquen un alza adicional de hasta tres por ciento a los productos una vez que los tengan en sus bodegas en Nicaragua. Es “el porcentaje máximo que el Mific reconocerá como gastos de internación… sobre el valor CIF, independientemente de su procedencia”.

Se dispone en el cuarto punto que los importadores apliquen un margen de ganancia del 34% para los productos de marca y del 28% para los genéricos al vender dicha mercadería a las farmacias.

En el quinto, el Mific autoriza a las farmacias para que a esos precios con que compraron a los importadores, les apliquen también el margen de ganancia con que venderán al público en general. Dispone aplicar 30% a los medicamentos de marcas y 32% a los genéricos. De esta manera sale el precio final de un medicamento.

El círculo enfermizo de siempre

“Al menos en teoría, estos ajustes deberían estar regulados cuidadosamente por el Mific, pero esto no siempre sucede así. Muchas veces las distribuidoras aumentan los precios porque los fabricantes hacen los mismo, y a las farmacias sólo nos queda traspasar ese aumento al consumidor para poder obtener algún margen de ganancia”, dijo Alberto Lacayo, presidente de la Asociación de Farmacias Unidas de Nicaragua.

Ni con alerta verde

Por otro lado, a pesar de la alerta verde anunciada por el actual presidente Daniel Ortega, no se logró detener el aumento en el precio de los medicamentos.

“En años anteriores, cuando llegaba el invierno y se producían afectaciones tan graves como las actuales, con tantos desplazados, se lograba detener el aumento en el precio de ciertos medicamentos por al menos 3 ó 4 meses, pero con este gobierno la política no ha sido la misma. Los medicamentos han seguido su ruta creciente”, explica Lacayo.

Genéricos, la opción

No obstante, los productos genéricos pueden ser una alternativa viable para quienes no tienen los recursos que le permitan costear medicamentos patentados. Estos son igual de efectivos y tienen precios más módicos.

Por ejemplo, el Diclofenac cuesta 1 córdoba la tableta en su presentación genérica, a diferencia del Voltaren, que vale 31.15 córdobas. La tableta de Omeprazol cuesta 15.80 córdobas en comparación al Nexium, la Amoxicilina 1.25 córdobas en comparación con los 4 ó 5 córdobas de la marca Mckenson, el Acetamenofén cuesta 25 centavos la tableta en comparación con el Tylenol, que vale entre 3 a 4 córdobas el sobre.

La Sirbutramina cuesta 202.15 córdobas la caja en comparación con el Raductil, que se cotiza en 739.95 córdobas. El Tinidazol de los laboratorios Ceguel cuesta 25 córdobas la dosis de cuatro tabletas, mientras que el Facigin cuesta 400 córdobas la dosis. El Bisoprolol sólo está disponible en su presentación genérica de 20.85 córdobas, ya que la marca patentada es demasiado costosa. El fluconazol cuesta entre 10 y 12 córdobas la tableta, mientras que su genérico, el Diflucan vale 400 córdobas la tableta.

El Zitromac cuesta 600 córdobas en su presentación ética y entre 50 y 60 córdobas en su forma genérica. El Naproxeno cuesta de 2 a 3 córdobas en su forma genérica y más del triple en su forma patentada. El Tramadol vale 4 córdobas en su presentación genérica y 12 a 13 en su presentación patentada con el nombre de Tramel.

La Difenhidramina cuesta 80 centavos la pastilla y 3 córdobas en su forma patentada llamada Venadril. La Doxicilina cuesta entre 7 a 8 córdobas en su forma genérica y de 12 a 15 en la patentada. La penicilina cuesta 30 córdobas en su presentación genérica y 139 córdobas en su forma patentada.

(Con la colaboración de Cristhian Marenco)