José Adán Silva
  •  |
  •  |
  • END

La batalla por el Proyecto Hidroeléctrico Brito, que busca represar y revertir el flujo del Río San Juan, se trasladó hacia la Asamblea Nacional, donde la Comisión del Medio Ambiente citó sin éxito a la ministra del Ambiente y Recursos Naturales, Juana Argeñal.

La funcionaria pública estaba invitada a comparecer ante la Comisión a las 10 de la mañana, pero a las 11 se suspendió la reunión porque la ministra no asistió ni avisó del motivo.

Los miembros de la Comisión, molestos, amenazaron con interpelar a la funcionaria mediante la Secretaría de ese poder del Estado, y algunos hasta insinuaron un bloqueo al polémico proyecto que impulsa el Ministerio de Energías y Minas con el respaldo pleno de la Presidencia de la República.

Situación delicada

Francisco Jarquín, presidente de la citada comisión legislativa, explicó a los medios que la invitación era para que Argeñal “nos explicara el impacto del Proyecto Brito a los ecosistemas y a los cuerpos de agua más importante del país, y que son las reservas de agua de Nicaragua y Centroamérica”.

“Nos parece delicada la ubicación del proyecto, no estamos en contra del desarrollo ni de la matriz energética, sabemos y estamos claros de que el potencial de Nicaragua en hidroenergía es grande, y nosotros no la hemos explotado, pero sí sabemos que el país tiene otros lugares de explotación energética donde tendríamos menor impacto ambiental”, dijo Jarquín, quien anunció un seguimiento exhaustivo al tema.

“Vamos a darle seguimiento, vamos a documentarnos bien sobre los impactos que podrían ser negativos en el proyecto, y vamos a darles nuestras recomendaciones del caso”, anunció.

El diputado expresó que si la información obtenida sobre el Plan de Impacto Ambiental no les satisface, valorarían no aprobar el proyecto de ley que legalmente le daría el aval a la inversión.

“Está abierta la posibilidad de redefinir el proyecto, de acuerdo con las otras indagaciones; de confirmarse que el impacto sería grande, es posible hasta detener lógicamente la ejecución del proyecto”, afirmó.

Anunció que la cita a Argeñal era la enésima que se le hizo para que explicara algunos temas ambientales, pero que a ninguna ha asistido la funcionaria.

“Vamos a tener que interpelar a la ministra, nosotros como Comisión de Medio Ambiente la hemos invitado en muchas ocasiones para temas muy importantes, muy relevantes, y la ministra ha sido negativa”, dijo, para anunciar luego que firmarán una carta para “exhortar en este caso de rebeldía, a la ministra”.

Argeñal desafiante

Mónica Baltodano, diputada miembro de la Comisión, dijo que el proyecto “debe ser estudiado con mucho detenimiento, porque el rendimiento de energía que se proyecta parece no compensar adecuadamente los daños ecológicos”.

“Creo que estamos en la obligación de estudiarlo a profundidad y emitir una posición, porque al final de cuentas el proyecto tiene que venir a la Asamblea Nacional, tiene que ser aprobado en una ley”, informó Baltodano.

El diputado del FSLN, Filiberto Rivera, dijo al respecto que los diputados “estamos para apoyar el desarrollo del país, para darles opciones a la ciudadanía y velar por el bienestar del pueblo”.

“Queríamos conocer la positivo del proyecto, analizar los posibles impactos ambientales y buscar alternativas en caso que fuera demasiado negativo el costo”, expresó, afirmando que esperarían una nueva cita con Argeñal para conocer de primera mano el proyecto en cuestión.

Albanisa tras Brito

EL NUEVO DIARIO informó que el Ministerio de Energías y Minas firmó un acuerdo de entendimiento con el Grupo Andrade Gutiérrez, una empresa de construcción brasileña, para estudiar la construcción de una planta energética que busca construir una muralla de retención de 10 metros de altura por 400 metros de ancho en el Río San Juan.

Investigaciones de END revelaron que Albanisa, la empresa ligada al presidente Ortega, ha mostrado interés y realizado gestiones para participar en la obra que pretende revertir el flujo natural del lecho, aumentar el nivel de las aguas y alimentar el embalse Miramar en el lago Cocibolca, para luego verter las aguas a las playas de San Juan del Sur por medio del río Brito.

El multimillonario proyecto, estimado inicialmente en 600 millones de dólares, generaría 250 megavatios de energía limpia, según la propaganda de sus promotores.

Biólogos y expertos en temas ambientales han advertido de daños al medio ambiente en la zona del Río San Juan, así como desplazamiento de poblaciones, inundaciones de zonas ribereñas, afectaciones a la navegación del lecho, y alteraciones de ecosistemas tanto en el Lago como en el estuario marino de San Juan del Sur, entre otras decenas de afectaciones más.