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El extraordinario crecimiento que experimenta el lago Xolotlán ha superado todos los registros de las últimas cinco décadas, y parece no tener un límite. La Bocana del río Tipitapa es el único desaguadero natural que tiene el lago, y por ahí pasan millones de metros cúbicos por minuto hacia el lago Cocibolca.

Hace unos meses la bocana del río Tipitapa medía menos de 100 metros de ancho y su caudal era de poca fluidez. Ahora mide más de 500 metros de ancho, y su corriente es tan fuerte que puede arrastrar lo que esté a su paso, a tal punto que todas las casas edificadas en las riberas del río fueron anegadas, rebasando los límites de sus costas.

Cada día se suman más casas, y como consecuencias hay más familias evacuadas, las cuales no tienen otra opción que dejar atrás las paredes de sus viviendas, con la esperanza de que el río no siga creciendo. Unas siete casas son alcanzadas por las corrientes cada día en los barrios La Bocana, “Noel Morales”, Lomas de Esquipulas, Mitch, y en la cuadra completa donde está ubicada la alcaldía, entre otros.

Según el dato proporcionado por el concejal Edgar Cerda, en la historia ha habido cinco fenómenos naturales que han provocado que el río se desborde. El primero ocurrió en 1974 con el huracán Fifí; el segundo, en 1988, con el huracán Juana; en 1998, el huracán Mitch; en 2008, la tormenta tropical 39, y en 2010, la tormenta Matthews ha sentado un precedente en la memoria de las nuevas generaciones de este municipio, ya que el río tuvo una crecida de 11 centímetros en 10 minutos.

Pobladores se autoevacuan

Gran parte de la población en las zonas cercanas al río se resistía a dejar sus casas, pero han cambiado de postura, conscientes de que las aguas en cualquier momento no les va a dar chance ni siquiera de sacar sus pertenencias, por lo que han comenzados a autoevacuarse, desmantelando sus viviendas, tratando de recuperar de ellas lo más que se pueda, y luego buscan ayuda de la Defensa Civil o se refugian donde algunos familiares.

Tres albergues

Se han reactivado tres albergues: el primero, donde fue el Hospitalito Yolanda Mayorga, el segundo en el CICO, Centro Infantil Comunitario Los Chavalitos, en el barrio “Antonio Mendoza”, y el tercero en la Iglesia Apostólica del barrio “Orontes Centeno”.

En estos albergues hay alrededor de 88 familias de los barrios del casco urbano más afectados. También se tiene previsto abrir un centro de albergue en la comunidad de San Juan, La Plywood, para alojar a unas 25 familias de esta zona.

Resguardar zonas evacuadas

El concejal Edgar Cerda dijo que por orientación del alcalde César Vásquez, que es el máximo representante del gobierno municipal, junto a la Defensa Civil y las instituciones involucradas en la emergencia, van a tomar medidas de seguridad en todas las zonas evacuadas para evitar el vandalismo, ya que ésta es la principal preocupación de los pobladores afectados.

“Se resguardará la zona de la Bocana y otros puntos con efectivos del Ejército y con miembros de la Policía, para evitar que los amigos de lo ajeno hagan de la suyas, ya que se reportan saqueos en la infraestructuras de las viviendas de los damnificados. Se patrullará la zona por tierra y por agua, es decir, dentro del barrio y en bote por la ribera del río, día y noche, señaló Cerda.

En río revuelto…

Como dice el dicho, “en río revuelto, ganancia de pescadores”. La otra cara de la población da gracias a Dios por la crecida del río Tipitapa, ya que en mucho tiempo no han tenido pesca tan buena como la de ahora, que hasta se dan el lujo de echar nuevamente al agua los peces pequeños. José Díaz, pescador artesanal en la zona del puente de la Carretera Panamericana Norte, ofrece la docena de mojarritas en 30 córdobas, y tres guapotes en 20 córdobas.