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La necesidad de tener una vivienda que preste las condiciones básicas para que las personas de escasos recursos puedan adquirir un techo digno es la principal demanda que hace el Moviendo Comunal Nicaragüense en conjunto con el Movimiento de Cooperativistas de Vivienda y la Central de Cooperativas de Viviendas Por Ayuda Mutua, a la Asamblea Nacional.

Como parte de esta solicitud, se realizó el II Congreso Comunitario por la Vivienda Popular en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Hábitat, celebración que apela a reflexionar sobre la situación en la que viven muchos nicaragüenses ubicados en asentamientos y exigir una vivienda justa.

José Antonio Amador Huete, coordinador del Moviendo Comunal Nicaragüense, indicó que esta demanda consiste en presentar a la Asamblea Nacional una propuesta en la que solicitan el financiamiento de 10 millones de dólares para la construcción de mil viviendas populares valoradas en 10 mil dólares cada una, así como la creación de un fondo nacional de vivienda.

Según Amador, esta propuesta ya fue entregada al diputado sandinista Douglas Alemán, miembro de la Comisión permanente de Producción, Economía y Presupuesto.

No se trata de regalar viviendas

De igual forma, Amador destacó que existen tres cooperativas que urbanizaron en el departamento de León y el municipio de Mateare, en donde se construyó a un costo inferior al 50 por ciento de lo que haría la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC).

Para Fani Jirón, Presidenta de la Central de Cooperativas, la puesta en marcha de esta propuesta beneficiará a miles de nicaragüenses que no poseen los recursos necesarios para adquirir una casa digna y que no tienen apoyo del gobierno central ni de ninguna otra institución, es decir, personas que devengan un salario no menor de 200 dólares mensuales, ya que actualmente sólo los que tienen un sueldo de más de 700 son los que pueden adquirir una vivienda.

De acuerdo con Jirón, las personas no deben confundir el término de vivienda popular con una donación o un regalo estatal. “Viviendas populares es aquello que la gente lo pueda adquirir y bien lo pueda pagar de su salario a plazo de 15 a 20 años, no estamos diciendo que las regalen, estamos diciendo que apoyen con el financiamiento”, explicó Jirón.

Según la presidente de esta organización, uno de los principales problemas es que Nicaragua aún no cuenta con suelos urbanizados y que para darles seguridad a estas viviendas, es necesario el apoyo del gobierno central, de lo contrario la seguridad de éstas se vería afectada con el inclemente clima que en invierno no da tregua.