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Mareros salvadoreños acribillaron a dos muchachas, una de 15 años y otra de 18, originarias de El Viejo y de Chinandega, por motivos desconocidos.

La tragedia ha llenado de dolor a sus familiares, quienes solicitan a las autoridades policiales de El Salvador información exhaustiva de los hechos, y el esclarecimiento de los mismos.

En un barrio de Chinandega, familiares se negaron a dar información acerca del asesinato de la joven Tatiana Uriza Espinoza, de 18 años, quien recibió 10 balazos, según Yorvin Antonio González, de 17 años, hermano de Katherine Chavarría González, de 15, quien fue impactada con 12 tiros.

El muchacho relató entre sollozos que su hermana regresaba junto a su amiga Tatiana, a las seis de la tarde del jueves último, de comer pizzas, cuando fueron ultimadas por un grupo de pandilleros.

“Al taxista, sólo conocido como ‘Ardilla’, también lo mataron. Abordaron ese vehículo, después que mi hermana salió de clases junto a Tatiana, que vivía en nuestra casa”, expresó el joven.

La reconocen en Medicina Legal

Manifestó que a las ocho de la noche de ese mismo día se enteraron del hecho sangriento, y reconocieron a su hermana en el Instituto de Medicina Legal, por la vestimenta y por un par de botas blancas.

Dijo que su hermana estudiaba segundo año de secundaria en el Instituto “Hugo Lindo”, del departamento de La Unión, y el próximo 5 de diciembre cumpliría sus 15 años, por lo que tenían todo preparado para el festejo, pero los mareros acabaron con ese deseo.

Indicó que el asesinato ocurrió en el sitio conocido como “La Coquera”, en la colonia La Esperanza. “Ahí las dejaron, por unas fotos las reconocimos”, afirmó el joven.

Por su parte, Amanda Muñoz, abuela de Katherine, manifestó que desde hace cuatro años, su hija y sus tres nietos habitaban en La Unión, para ganar el sustento diario debido a la falta de empleo en Nicaragua.

Exteriorizó que su hija le enviaba dinero para sus alimentos, y para ella es un golpe muy duro el asesinato de su nieta, que tenía la esperanza de celebrar en El Salvador sus quince años.

País peligroso

Gloria Malta, amiga de la familia doliente, dijo que residió cinco años en El Salvador, y se regresó a su ciudad natal El Viejo, debido al peligro que ocasionan los pandilleros.

“Eso es terrible, yo fui vecina de la mamá de la niña. La menor me había invitado a su cumpleaños”, expresó, mientras consolaba a Yorvin Antonio González.

Jimmy López Carrión, vecino de la menor en la ciudad de El Viejo, se mostró triste por el asesinato, y espera resultados de la investigación. “¿Por qué lo hicieron, Señor? ¡Me la arrebataron, acabaron con su vida!”, se lamentaba otra joven de 15 años, prima de la víctima.

Oficiales de inteligencia de la Policía Nacional acudieron donde los familiares de las víctimas para obtener información completa, y coordinar las investigaciones con la Policía salvadoreña, que según el joven Yorvin Antonio González, tiene a tres mareros capturados.