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“Una amiga que vive en Estados Unidos supo que estaré en una conferencia en Seattle, y me dijo que jamás se imaginó ver a una amiga completamente diferente a la que conoció en Nicaragua”, nos comenta doña Edelma Altamirano, que parte al país del norte el próximo viernes, como una mujer ejemplar que no sólo salió del círculo de la extrema pobreza y de una vida de maltratos, sino que también salvó su vida luego que le detectaran células cancerígenas.

El anuncio que su amiga miró es parte de la publicidad que se hace en Estados Unidos, de una invitación a una cena de recaudación de fondos, donde doña Edelma es la principal oradora, como un ejemplo de superación a través de un programa de financiamiento con un fuerte elemento de ayuda social, que además de fondos, tiene talleres de superación personal y prevención en salud.

“Estudié secretariado y me bachilleré. Mi sueño era una carrera universitaria, pero luego me casé”, nos confió.

Así comenzó su drama, con un matrimonio en la adolescencia seguido de su primer embarazo. Entonces su marido quedó sin trabajo y él se lanzó a los brazos del dios Baco.

En ese entonces iniciaron los maltratos más fuertes por parte de su marido, con amenazas de hasta tirarla a la calle.

Los años pasaron soportando la situación y vino su segundo hijo, en medio de la pobreza extrema, el maltrato, golpes, dolor y la desesperanza, al igual que muchas otras mujeres que sufren en silencio su calvario.

El auxilio de Pro Mujer
Fue en 2003 cuando le platicaron de un programa de financiamiento, a través de una organización llamada Pro Mujer. Su primer crédito fue de 2 mil córdobas, con los que se fue al Mercado Oriental, compró una docena de colchas y partió para Choluteca, Honduras.

Luego compró más mercadería y venía al Oriental, donde colocaba los productos, logrando obtener buenos réditos. Créditos obtenidos sin necesidad de prenda, pero con el compromiso de regresar el dinero en cuatro meses.

De esa manera, por primera vez vio una luz en el fondo del túnel en su vida, con la compra y venta de ropa nueva, sin embargo, luego de un chequeo médico realizado en 2006, que forma parte del programa de microfinanciamiento, se le descubrieron células cancerígenas premalignas en el útero, algo que momentáneamente la desboronó, pero la detección especializada fue a tiempo para atacar y eliminar el mal.

Con nuevos bríos siguió adelante. Actualmente, doña Edelma tiene 38 años, ha avanzado mucho en su negocio, compró su propia casa. Tiene dos hijos, una joven de 20 años que está por terminar su carrera en Farmacia, y que ya le dio un nietecito.

Su otro hijo es un varón de 17 años y estudia el primer año de secundaria.

De 100 a 1 millón en crédito
Comenzó con un crédito de 100 dólares y actualmente su crédito en Pro Mujer es por un monto de 1 mil dólares.

“Yo no soy la persona de hace 10 años. Incluso sin este programa es muy probable que no estuviese aquí platicando. Estaría muerta o en fase terminal. Luego está el círculo de pobreza y violencia. Lo primero es tener voluntad de salir del problema, pero también se necesita alguien que te brinde su mano, tal como me ocurrió a mí con Pro Mujer, que me ayudó a empoderarme a mí misma y luego en mi negocio”, expresó mientras contenía las lágrimas.

Instó a las mujeres maltratadas que rompan el silencio, lo cual considera que cuesta mucho, al igual que aceptar la realidad que se vive.

“Algunas me preguntan si no me da vergüenza hablar de la violencia que viví, y les respondo que no, porque ya no lo estoy viviendo. Que rompan el silencio, que es lo importante.”, afirmó con una sonrisa y un impresionante brillo en sus ojos.

Otra gran sorpresa en su vida fue ir primero a Honduras en mayo pasado a un foro de “Género y Empoderamiento” que se realiza todos los años. Recientemente recibió la invitación para ir a Estados Unidos el sábado 9 y regresar el 13 de este mes.

Yolanda Bravo, coordinadora de mercadeo de Pro Mujer, señaló que su participación será para dar testimonio de su situación y de su superación, como parte de una campaña de recolección de fondos de Global Partnership, que apoya a la organización Pro Mujer.

“Es una inspiración”
Bravo indicó que doña Edelma es una inspiración para otras mujeres y por eso fue seleccionada, tras la petición de Global Partnership. Señaló que el programa de Pro Mujer brinda créditos, atención en salud y capacitación de empoderamiento a 22 mil mujeres, y maneja una cartera de 4.3 millones de dólares, con un riesgo crediticio de a penas el 0.49 por ciento, lo que denota la responsabilidad de las féminas con sus deudas.

Pro Mujer inició hace 20 años en Bolivia, y se extendió a México, Argentina y Perú, y en 1996 en Nicaragua, en los departamentos de León, Chinandega, Managua, Masaya, Carazo, Diriamba y Estelí.

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