•   NUEVA YORK / AFP  |
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Cuando su mujer se acercó de madrugada con el teléfono en la mano, el escritor Mario Vargas Llosa no pensó en el Premio Nobel de Literatura que recibió, sino en una “mala noticia” y después en “una broma”.

“Eran las cinco y media de la mañana, yo estaba leyendo, porque me levanto y trabajo desde muy temprano. Estaba preparando mi clase del próximo lunes, porque estoy de profesor en Princeton por un semestre”, relató a la prensa en Nueva York el escritor de 74 años.

El novelista contó que “estaba leyendo un libro maravilloso, que recomiendo efusivamente a quienes no lo hayan leído: es ‘El Reino de Este Mundo’, de Alejo Carpentier. Es un libro pequeño de páginas pero maravillosamente escrito”.

“De pronto, vi que se acercaba mi mujer con el teléfono en la mano. La primera reacción fue la angustia, porque esas noticias suelen ser malas, las que llegan al amanecer”, agregó.

“Después de que el señor me dijo: ‘Soy el secretario general de la Academia Sueca, le hemos dado el Premio Nobel’, me acordé de una broma pesada que le hicieron a Alberto Moravia. Alguien lo llamó, le dijo que era de la Academia Sueca y que le habían dado el premio. Moravia empezó a celebrarlo y resulta que era una broma”.

“Le dije a mi mujer: ‘Patricia, ¿y si esto es una broma? Mejor no llamemos a mis hijos todavía, hasta que se confirme”. Un cuarto de hora después la noticia recorría el mundo. “Felizmente se confirmó”, comentó Vargas Llosa, “pero la verdad, es que fue una
sorpresa”.

Su primera conferencia
La buena literatura es “un extraordinario placer”, pero además “crea ciudadanos menos fácilmente manipulables” por el poder, dijo Mario Vargas Llosa ayer en Nueva York.

En su primera conferencia de prensa tras recibir el Premio Nobel de Literatura, el escritor peruano de 74 años hizo una vibrante defensa del rol que cumplen los libros y de la necesidad de promover la lectura entre los jóvenes.

“Hay que estimular la lectura en las nuevas generaciones, sobre todo convencer a los jóvenes de que la literatura no sólo es conocimiento, que la literatura no es sólo una manera de adquirir determinados conceptos e ideas, sino un extraordinario placer”, dijo Vargas Llosa.

Según el novelista, “el goce que produce la buena literatura es incomparable”. Pero, además, agregó, “la literatura es fundamental si nosotros queremos tener un futuro de libertad”.

“Nada despierta tanto el espíritu crítico en una sociedad como la buena literatura.

Esa es la razón por la cual todos los regímenes dictatoriales de cualquier índole, lo primero que hacen, es establecer censuras”, agregó.

“Tratan de controlar lo que es la vida literaria, porque ven en la vida literaria siempre la semilla de un peligro para el poder. Y es cierto: la buena literatura, al despertar el espíritu crítico crea ciudadanos que pueden ser más difícilmente manipulados que una sociedad sin literatura y sin buenos libros”, señaló.

“Promover la literatura no es sólo promover una forma de goce, una forma de lujo, sino es promover también la libertad, la democracia, el pluralismo, la coexistencia en la diversidad”, insistió Vargas Llosa.

“Espero que sobreviva (a la tecnología), depende de nosotros: hay que promover la literatura en los programas educativos”, apuntó.

Sin embargo, Vargas Llosa consideró “inevitable” el retroceso de los libros en su forma tradicional. “No sé si eso me hace feliz, mi idea del libro es el libro de papel, pero eso está cambiando y va a seguir cambiando”.

“Mi esperanza es que la nueva tecnología no implique una banalización del contenido del libro. Creo que existe el peligro de que la tecnología empobrezca el contenido del libro, pero eso depende de nosotros, si queremos que la literatura siga siendo lo que ha sido, está en nuestras manos”, señaló. Sobre el premio, Vargas Llosa expresó que intentará “sobrevivir al Nobel”, la fama que implica y la pérdida de serenidad en su vida cotidiana.

“Voy a seguir escribiendo sobre las cosas que más me estimulan. Voy a seguir defendiendo las ideas que tengo: la defensa de la libertad, de la democracia, de la opción liberal y las críticas a todas formas de autoritarismo”, indicó.

Optimista sobre América Latina

El novelista presentó, además, un panorama optimista de América Latina. “Hoy tenemos mucho menos dictaduras, tenemos gobiernos de derecha y de izquierda que son democráticos”.

“Gobiernos de izquierda como el de Brasil, el de Chile en la época de la concertación, y como el gobierno uruguayo, son gobiernos de izquierda que respetan la democracia, y que incluso en el campo económico promueven políticas liberales, y creo que eso es un gran progreso. Tenemos también gobiernos de derecha democráticos, en Chile, Colombia y Perú”, puntualizó.

“Lo que no es un progreso, es que todavía tengamos Cuba, tengamos Venezuela, y mi impresión es que esa corriente autoritaria y antidemocrática está como de salida. Cada vez hay menos apoyo, menos respaldo popular, como se ha visto en las elecciones venezolanas”, manifestó.

Vargas Llosa dijo estar sorprendido por el premio, agradeció a España, a Perú, a la Academia Sueca y a quienes lo apoyaron en el comienzo de su vida literaria, en especial a los editores españoles Carlos Barral y Carmen Barcells.

“Estoy sorprendido, todavía no acabo de creérmelo”, dijo exultante el autor de “La Ciudad y los Perros”, que habló en español e inglés.

“El premio no sólo premia a un escritor, también premia a lo que rodea al escritor, en este caso la lengua en la que escribo, la maravillosa lengua española, que hablamos por los menos 500 millones de personas en el mundo”.