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La Iglesia Católica buscará ayuda internacional para tratar de resolver la difícil situación de miles de personas afectadas por las lluvias y que se encuentran viviendo en albergues, afirmó el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes.

Monseñor Brenes indicó que es muy difícil conseguir ayuda internacional, y rogó para que muy pronto haya la suficiente cooperación para llevarles alivio a todos los damnificados.

“El gobierno ha hecho todo lo humanamente de su parte, tanto a nivel local como central. Sabemos que esto es muy duro y es muy difícil que se pueda atender en un ciento por ciento, porque nadie se imaginaba que el lago (Xolotlán) iba superar el nivel del Mitch. La ayuda internacional, prácticamente, no ha llegado, es difícil de obtener, y el gobierno tuvo que sacar lo que tenía en sus bodegas, pero aun así no da abasto”, señaló Brenes.

Afirmó que ante las dificultades de obtener ayuda del exterior, por el momento todas las gestiones de la Iglesia Católica han sido a nivel local.

“Estas cosas vienen de sorpresa. Ha roto todos los récordes y el gobierno no estaba preparado”, indicó Brenes, tras señalar que el gobierno ha tratado de darle solución a los damnificados, pero que no ha podido completamente.

Bucarán ayuda internacional
Brenes indicó que monseñor Bernardo Hombach viajará fuera del país para sostener una reunión con Cáritas Internacional, y ver si puede conseguir ayuda humanitaria para los damnificados.

En Managua, más de 5 mil personas están refugiadas en albergues y no tienen un lugar a donde regresar, y esperan contar con la ayuda del gobierno, que les ha prometido reubicarlos, pero posteriormente dijeron que no hay tierras para hacerlo.

“Todas las personas que han sufrido con las inundaciones son las más pobres, y han perdido prácticamente todo lo que tenían. Su gran capital eran sus casitas de cartón, de plástico y de zinc. A pesar de su situación, ellos tienen confianza en que van a salir adelante”, agregó monseñor Brenes.

Añadió que están trabajando con las iglesias en todo el país, y han implementado pequeños programas para recolectar víveres y ropa, y llevarlos a la población que está en los refugios.

“A nivel local se ha estado realizando colectas en las parroquias, también estamos apoyando a los sacerdotes, uno de ellos el de San Francisco Libre, donde hay afectaciones mayores”, agregó Brenes.