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Después de dos horas de conversación, los magistrados liberales y orteguistas de la Corte Suprema de Justicia, ayer, no llegaron a acuerdo sobre la incorporación de los primeros a sus labores administrativas y jurisdiccionales, después de mantenerse dos meses en rechazo a inconstitucionalidades en ese poder del Estado.

La conversación “amigable y positiva”, como fue calificada por la magistrada orteguista Ligia Molina, continuará hoy a las 11:30 de la mañana, para definir de una vez en qué términos los magistrados liberales estarían asumiendo nuevamente sus puestos, ya que ayer sólo tocaron generalidades y se planteó una propuesta o acuerdo que no quisieron revelar.

“Conversamos sobre generalidades de la reintegración, hay una propuesta, pero estamos trabajando en ella y se sabrá hasta mañana. Las sentencias (la del decreto, la reelección) son un punto no discutible, no hay vuelta atrás”, expresó la magistrada Molina al ser cuestionada sobre los planteamientos de la reunión.

Sin Cuarezma

A la reunión de ayer asistieron los magistrados Manuel Martínez, Gabriel Rivera, Antonio Alemán, Edgar Navas e Iván Escobar, con la ausencia de Sergio Cuarezma.

El magistrado Martínez antes de reunirse en la Corte, expresó en un programa televisivo que de manera responsable están pensando en la reincorporación y que no tenía porqué aceptar condiciones para reintegrarse.

“No tenemos que pedirle permiso a nadie porque nosotros somos electos por la Asamblea Nacional por un período establecido. Tampoco tengo que aceptar condiciones, sólo quiero que me acepten el desistimiento en el libro de actas”, dijo Martínez.

Sólo para la historia

Dijo que no pueden revertir las sentencias de la reelección y la del decretazo porque no tienen los votos suficientes, pues están seis contra seis. “Las sentencias no podemos revertirlas porque no tenemos los votos, pero no estuvimos allí, no fuimos participe y eso queda para la historia”, dijo el magistrado.

Sobre la posición del magistrado Cuarezma, afirmó que cada quien es dueño de sus actos. “Eso depende del grado de lealtad que le tengas a las personas (diputados) que te eligieron”, dijo Martínez.

Por su parte, los magistrados orteguistas mantienen su posición de que las sentencias emitidas con los conjueces no tienen retorno y que lo máximo que podrían darles es la Vicepresidencia de la Corte Suprema, pero el resto es “cosa juzgada”