•   MINA SAN JOSÉ/AGENCIAS  |
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El chileno Florencio Ávalos fue el primero de los 33 mineros atrapados en el yacimiento San José en llegar a la superficie, tras 68 días bajo tierra por causa de un derrumbe el pasado 5 de agosto.

Florencio, de 31 años, era el segundo en la jerarquía del grupo atrapado bajo tierra, y combina la juventud y la experiencia necesarias como para ubicarlo en la categoría de "los más hábiles".

Al salir de la cápsula que lo transportó desde los 622 metros de profundidad, Ávalos abrazó a su niño de siete años y a su esposa, Mónica.

El salvamento más milagroso

Los familiares rompieron a llorar y se fundieron en abrazos con él, mientras una sirena alertó al campamento "Esperanza" de que el salvamento más milagroso de la historia de la minería había comenzado con éxito.

El minero, cuyo viaje por el pozo excavado durante 33 días se demoró apenas 15 minutos y 32 segundos, llevaba unas gafas oscuras especiales para evitar que la luz dañara sus ojos y mostraba una gran serenidad, a diferencia de su pequeño hijo Byron, que prorrumpió en un largo sollozo.

Posteriormente abrazó al presidente Sebastián Piñera y a funcionarios del gobierno.

El estallido de alegría en el campamento "Esperanza" fue acompañado con sirenas de bomberos y el repique de las campanas de iglesias en todo Chile.

Los que siguieron

Ávalos fue seguido por Mario Sepúlveda (39 años) y luego por Juan Illanes (52 años) y el boliviano Carlos Mamani (23 años), según confirmó el presidente.

Con el título de contramaestre, Ávalos es el segundo en la jerarquía técnica en el grupo de 33 hombres que quedaron atrapados en la mina de cobre y oro a 700 metros de profundidad.

Atrapado en el yacimiento está también su hermano menor, Renán, de 29 años.

"Estamos muy felices, muy contentos", explicó a la AFP en las afueras de la mina su tío Alberto Ávalos, quien hubiera querido ver que los hermanos "salgan juntos".

"Florencio tenía en la mina el papel de supervisor, de contramaestre. Repartía el trabajo entre los demás", cuenta.

"Es un señor, un caballero. Los jefes le dan una orden y el siempre responde presente", aseguró el tío. Florencio es una persona "muy razonable", agregó.

"Estoy seguro de que no ha querido esto (ser el primero en salir). Hubiera querido dejar que salieran todos los demás, y él después", enfatizó.

Su gran pasión en la vida es el fútbol, comentó el tío.

El equipo médico y de ingenieros propuso que Florencio fuera el primero a ser izado por sus condiciones de "juventud relativa" y "experiencia", según fuentes de los socorristas citadas por el diario La Tercera.

Familiarizado con todo lo que es tecnología, Florencio fue el "camarógrafo" principal de los mineros en la mayoría de los videos difundidos estas últimas semanas mostrando su organización y su trabajo bajo tierra.

Su conocimiento técnico fue importante durante el ascenso, para la transmisión constante de los datos biomédicos, así como para la verificación del buen funcionamiento de las comunicaciones.

Alberto Ávalos dijo que la última vez que habló con su sobrino Florencio fue "hace 15 días" y que "estaba muy calmo".

Sepúlveda muy emotivo

Mario Sepúlveda, arribó a la superficie la madrugada de este miércoles. Sepúlveda, electricista, casado y dos hijos, emergió tras su compañero, Florencio Avalos. El minero arribó entre gritos de emoción, exclamando ¡viva Chile, mierda!. A su salida de la cápsula, extrajo desde un improvisado bolso varias rocas que repartió al presidente Sebastián Piñera, y al ministro de Minería, Laurence Golborne.

El orden del ascenso siguió un modelo teórico conocido de salvamento, explicaron los socorristas: "primero los más hábiles", capaces de reaccionar frente a un problema, "luego los más débiles", por razones de salud o psicológicas, y "por último los más fuertes", capaces de sobrellevar una espera más prolongada.

Siguiendo el mismo modelo, Luis Urzúa, de 54 años, jefe de turno el día del accidente y líder del grupo de mineros durante los más de dos meses bajo tierra, será el último en salir.

La operación rescate
La operación de rescate de los 33 mineros comenzó ayer martes, ya bien entrada la noche y con cierto retraso, tras un día de máxima agitación.

A las 23:18 horas locales ( ocho de la noche con 18 minutos, hora de Nicaragua), la cápsula Fénix 2, que es el vehículo en el que los mineros están regresando a la libertad, bajó por el pozo perforado para sacar a los atrapados con el rescatista Manuel González Pávez a bordo.

Previamente la cápsula Fénix 2 había hecho vacía dos descensos de reconocimiento por el pozo.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, que se encontraba "al pie del cañón", según sus palabras, en la boca de la mina, despidió a González, quien tiene 46 años y lleva doce como rescatista.

"Llegó la hora de la verdad, usted esté tranquilo. Mucha suerte, que Dios le acompañe. Lo esperamos de vuelta y que traiga a los mineros de vuelta", subrayó el mandatario.

Viajes de prueba

La "Fénix 2" bajó en el primero de sus viajes hasta los 65 metros y subió posteriormente hasta los 45 metros para reconocer la parte del conducto que fue entubada por los equipos de rescate para evitar el desgaste con la roca viva, en el primer tramo del pozo.

Posteriormente bajó a 464 metros, un punto del trayecto que se considerado decisivo, dado que ahí se estrecha ligeramente el ducto.

Las pruebas incluyeron también un test de velocidad. La cápsula cuenta con un complejo sistema de comunicación y está pintada con los colores de la bandera de Chile; blanco, azul y rojo.

En su interior, en la parte superior de la cabina metálica, cuenta con unos ocho tubos pequeños de oxígeno, una cámara de televisión que abarca 360 grados, un micrófono y una mascarilla de oxígeno que los mineros podrán utilizar en caso de sentir algún tipo de angustia

Campamento Esperanza estalla de alegría
El campamento Esperanza estalló de alegría tras el rescate del minero Florencio Ávalos, el primero de los rescatados. Hubo momentos de tensión mientras socorristas y funcionarios esperaban ver salir la cápsula con ese primer hombre.

El emotivo y eterno abrazo de Florencio con su hijo de siete años, que lo esperaba en la boca del ducto por el que fue rescatado, fue seguido por los familiares de los otros mineros, agrupados en torno al fuego en las afueras de la mina San José, quienes no pudieron contener el llanto.

Ellos seguían por televisión las imágenes del minero saliendo de la cápsula e imaginaban que así será en pocas horas con sus propios hijos o parejas, que esperan todavía abajo.

"Míralo, salió bien", dice a la distancia una chica entre los familiares, que se ocultaba en la oscuridad. Otra más la abrazaba.

Otros más se tomaban el rostro con las manos, con sollozos que no daban pena sino que contagiaban por su alegría y emoción.

Los Avalos, quienes siguieron atentos -como todos- el ascenso de Florencio a través de un televisor que instalaron en su carpa, permanecieron tomados de la mano y con mucha ansiedad, rodeados por un mar de periodistas.

Florencio fue el primer hombre que volvió a nacer de las entrañas de la Tierra, en donde estuvo atrapado, a más de 600 metros de profundidad, en una mina emplazada en pleno desierto de Atacama, a 800 km de Santiago.

Ni bien ascendió la cápsula, globos se lanzaron al aire, confetis cayeron sobre las cabezas de familiares de mineros y periodistas, que aguardan aún el rescate del resto que aún quedaban en las profundidades. Hasta vuvuzelas empezaron a retumbar en los alrededores de la mina en fiesta.

Todos, familiares de mineros y periodistas se confundían en un sólo público, frente a pantallas gigantes instaladas en la zona, compartiendo la emoción y sabedores de que son testigos de un histórico rescate.

"El primer minero ya está con nosotros; lo vimos abrazar a su esposa Mónica y a su hijo Byron con una ternura que nos conmovió", dijo tras el rescate el presidente Piñera, quien llegó temprano este martes a la mina. Fue su sexta visita.

"Uno de repente tiene intuiciones; yo tenía una convicción de que estaban vivos. Que los íbamos a rescatar. Dijimos que no nos íbamos a rendir, y no nos rendimos. Que los íbamos a buscar y los encontramos. Y ahora, que los íbamos a rescatar sanos y salvos, y lo vamos a cumplir", agregó un mandatario muy emocionado.