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La negativa del rector de la Universidad Nacional Agraria, UNA, Telémaco Talavera, a valorar la demanda estudiantil de revocar la cesión de 45 manzanas de las 190 que tiene la Finca Santa Rosa, donde funciona la Facultad de Ciencia Animal, motivó que los universitarios descontentos se apostaran por unas 5 horas frente a la sede universitaria con morteros en mano, afectando no sólo el desarrollo de las clases, sino el tráfico vehicular.

Unos doscientos estudiantes desde las 11 de la mañana decidieron ejercer presión protestando en las calles, tras una asamblea en la que participó el Consejo Universitario, representantes de la Alcaldía de Managua, docentes y parte de los universitarios, donde el ingeniero Talavera les informó que la cesión del terreno, donde se ubicará a un mil 500 familias damnificadas de las costas del Lago Xolotlán, se mantiene firme.

Con el mismo empeño respondieron los universitarios, quienes con improvisado comunicado anunciaron la suspensión de las actividades académicas hasta que las autoridades atiendan sus demandas porque consideran se verán afectados económicamente y en el desarrollo de su formación práctica.

“No nos vamos a mover mientras esas firmas no se retiren”, expresó Luis Enrique Hernández, alumno de tercer año de Veterinaria, quien además advirtió que están dispuestos “a sacar” de los terrenos a los trabajadores enviados a realizar las labores iniciales que consisten en la delimitación del área.

“No fue antojadizo”, dice Talavera

Talavera expresó que la solución para calmar la “exacerbación” de los estudiantes será “demostrándoles con hechos” que las prácticas no serán afectadas y que incluso las nuevas instalaciones en la finca Santa Elena tendrán mejores condiciones.

Agregó que los muchachos tienen que entender “que no fue una decisión antojadiza” ni en respuesta “a la petición de una persona en particular”. Ayer los estudiantes señalaron que la concesión de las tierras es producto de presiones estatales que en síntesis les decían a las autoridades universitaria que de no aceptar los terrenos serían declarados de utilidad pública vía decreto, argumento que fue negado por el decano de la Facultad de Ciencia Animal, Carlos Ruiz, quien al igual que Talavera salió en defensa del proyecto social.

Talavera insistió en que los alumnos deben comprender que la cesión de tierras ya no está en discusión y que dicha decisión “obedece a una circunstancia real que todo el mundo sabe y que es una situación que nadie quisiera estar viviendo…

Temen por su seguridad
Para Norman Gayle, otro estudiante de Veterinaria en protesta, la respuesta a las familias que desde hace un mes permanecen en refugios esperanzadas en que el gobierno les provea de un techo donde comenzar su vida, no la deben buscar en la Universidad Nacional Agraria.

“Aceptamos que es una causa social, el problema es que hay otras tierras que se pueden asignar… es un problema que el gobierno debe resolver”, dijo, argumentando que, entre otras cosas, temen que la llegada de los nuevos moradores incremente la inseguridad que impera en la zona, punto que el mismo decano Ruiz reconoció como válido pero que consideró se puede solucionar con el esfuerzo de su administración para garantizar el transporte de los universitarios.

La queja de malas condiciones en los módulos prácticos también fue admitida por el decano, pero responsabilizó de eso a las viejas autoridades facultativas y aseguró que mejorará. “La universidad gana porque es una instalación que ya la tenemos con cinco, siete años de depreciación”, agregó, refiriéndose al traslado de los módulos prácticos a Santa Elena.

Talavera dijo que esa obra iniciará hoy mismo y el costo fue estimado por Ruiz en unos 500 mil córdobas.

Ya preparan terreno

EL NUEVO DIARIO recorrió ayer los terrenos de la finca Santa Rosa donde el gobierno piensa construir un mil 500 viviendas sociales para igual número de familias que producto de la crecida del nivel del Lago Xolotlán permanecen en albergues.

Ayer por la mañana, las labores de delimitación exacta del área donada fueron suspendidas, según fuentes extraoficiales para no atizar la tensa situación que protagonizaban los universitarios sobre la Carretera Norte, frente a la UNA.

En la zona, resguarda por efectivos de seguridad de la criticada empresa Goliat, únicamente estaba presente una camioneta con personal de la alcaldía que con planos en mano, aparentemente aguardaban orientaciones frente a la entrada.

En el camino de tierra, entrando por el recinto de la Facultad de Ciencia Animal, se nota el trabajo de maquinaria para mejorar el acceso; también había evidencia de movimientos de tierra, pero los equipos que el mismo rector aseguró ya estaban listos para iniciar las obras no se encontraban en el lugar, ubicado exactamente en el sitio conocido como “La Curva” del camino a Sabana Grande, una zona bastante cercana a la pista El Mayoreo, que según Talavera, será beneficiada con la ampliación de la Pista Larreynaga.