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Fue necesaria una segunda jornada de protestas para que los estudiantes de la Facultad de Ciencia Animal, FACA, de la Universidad Nacional Agraria, UNA, terminaran de aceptar que la cesión al Estado de 45 manzanas de la Finca Santa Rosa, donde realizan sus prácticas, no se revocaría.

Ya desde el martes el rector de esa universidad, Telémaco Talavera, lo había afirmado, mientras ellos se aferraban a las tierras bajo el argumento de perjuicios académicos, de seguridad y económicos.

Por la mañana los alumnos eufóricos anunciaron durante una asamblea que no depondrían en su lucha. “No vamos a ceder las tierras”, gritaban, aunque paralelo ya tenían una lista con una serie de carencias que pensaban podrían ser solventadas “aprovechando” la oportunidad.

“Cedemos y lo cobramos doble todo, que nos reparen la facultad, que nos mejoren las áreas productivas, mejores condiciones para nuestros animales”, les sugería el docente de Medicina Veterinaria, William Oporta, para tratar de hacer declinar a los universitarios, advirtiéndoles que de no bajar la protesta seguirían con el mismo presupuesto y las limitaciones que tienen en la facultad.

“Hay que saber negociar”, reconoció uno de los estudiantes, pero aún así los muchachos decidieron que saldrían a las calles, bloquearían nuevamente el tráfico en la Panamericana Norte, frente a la UNA, mientras un grupo se reunía con el Consejo Universitario para informarle que no darían “un paso atrás”.

Con la caída de la tarde, los jóvenes decidieron trasladar la presión de la calle al recinto de la UNA, donde aún no acababa la reunión entre las autoridades y la comisión estudiantil. Allí exigían no seguir negociando y llevar la demanda hasta las últimas consecuencias y hasta proponían quemar las instalaciones donde funciona la representación de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, UNEN, pues reclamaban que dicha organización les “dio la espalda” en su protesta, pero estaba tomando parte de reunión. No pasó de amenazas.

Echan culpa a medios de comunicación

Afectaron el tráfico por más de cinco horas, tiraron morteros, quemaron llantas, gritaron descalificativos contra el rector y hasta contra quienes designaron para representar sus demandas y, al final, concluyeron que gran parte de la responsabilidad del conflicto por las tierras la tenían los medios de comunicación, porque ellos avalaban la donación.

“No tenemos en ningún momento ningún desacuerdo con las autoridades de la universidad en la donación de estas tierras… sabemos la problemática que está viviendo la población aledaña al lago… este tipo de actuaciones que se han dado a través de los medios y que han dicho que somos inhumanos considero que no es correcto”, expresó Leonardo Segovia, representante de los alumnos frente a las autoridades universitarias olvidando que la razón del plantón que iniciaron el martes era en demanda de la revocación de la cesión de las tierras que firmó el Consejo Universitario en pleno el pasado viernes 8 de octubre, según ellos mismos lo informaron.

Ya con ese ánimo, el ingeniero Talavera los convocó a una asamblea a puertas cerradas para los medios, donde les explicaría los beneficios que resultarían de la donación de las tierras. “Vamos a fortalecer todo el trabajo de la facultad”, declaró, tras agregar que “todas la propuestas están siendo aprobadas y discutidas… es una manera de dar respuesta a lo que siempre hemos estado comprometidos, que es el trabajo permanente en la facultad”.

Entre esos beneficios volvió a mencionar la reubicación de los módulos con mejores condiciones, según el compromiso hecho con la alcaldía.

“La comunidad universitaria entera, incluyendo los compañeros que estaban haciendo la protesta, estamos todos de acuerdo en respaldar ese proyecto”, informó Talavera, logrando, según él, convertir “la dificultad y la crisis en oportunidad” y de esa manera cumpliendo a la petición que le permitirá al presidente Daniel Ortega garantizar vivienda a parte de los damnificados.

Según dijo el rector, el proyecto habitacional contempla la construcción de una estación policial, centro de salud, CDI, escuela y mercado. No desestimó la posibilidad de un incremento en la inseguridad que según le expusieron los alumnos ya es un problema, pero aseguró que trabajarán en coordinación con las autoridades para redoblar la vigilancia en la zona.