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A Costa Rica le empieza a inquietar el desarrollo del proyecto hidroeléctrico Brito, pero más allá de las implicaciones que puedan ocurrir en el medioambiente a este lado del río San Juan, las principales críticas están dirigidas a la cancillería costarricense, por mantener discrecionalidad en el tema.

Primero fue el biólogo Freddy Pacheco quien escribió que las autoridades han tratado el tema del río como si fuera “una quebrada intermitente” o “un río sin importancia ambiental y geopolítica”: “Las autoridades diplomáticas costarricenses guardaron silencio y demostraron extraño inmovilismo ante la noticia de que Nicaragua tenía en proyecto la construcción de una represa en el cauce del Río San Juan”.

Ahora es el diputado opositor Claudio Monge, quien ve en la cautela de su cancillería una especie de “trueque” con Nicaragua, al rumorar que puede haber un trato para que Daniel Ortega no hable de la contaminación que puede ocurrir en la minería Crucitas, mientras su país no hable del San Juan.

Monge integra la Comisión Especial de Ambiente de la Asamblea Legislativa, la cual está decidiendo la fecha para que diputados visiten el río no sólo para inspeccionar el dragado—que era en principio el tema de la preocupación--, sino para saber más sobre Brito.

“Estamos detrás del asunto del proyecto Brito. Un grupo de personas hemos cambiado opinión y pedimos a la cancillería que busque y brinde más información. Vemos con gran preocupación el silencio y falta de información de la cancillería”, dijo Monge.

EL NUEVO DIARIO ha solicitado una reacción oficial a cancillería, pero aún no ha obtenido respuesta, no obstante, el vicecanciller Carlos Roverssi expuso a la prensa local que “estamos averiguando las repercusiones del caso para estar informados pues es una obra en territorio nicaragüense”.

Roverssi indicó a La Nación que a la cancillería ha llegado un reporte informal. Monge considera que con Brito se afectarían humedales de su país y ríos que desembocan en el San Juan perderían parte de sus aguas.

La resolución de la Comisión de Ambiente, según Monge, será para realizar una visita al río nicaragüense por el dragado, pero también les llama la atención el proyecto de la represa hidroeléctrica.

Una vez que fijen la fecha de la visita, pedirán al canciller René Castro que coordine con Nicaragua la gira. Hace semanas, Castro compareció ante esta comisión para tratar sobre el dragado, pero los diputados quedaron insatisfechos.

Monge dijo que si la cancillería no brinda más información, tendrán que recurrir a la Sala Constitucional con un recurso de amparo para obligarlos a tomar acciones contra el proyecto hidroeléctrico.

Graves daños al ecosistema

El tema de Brito, denunciado ampliamente en EL NUEVO DIARIO, a partir del análisis del científico nicaragüense Salvador Montenegro Guillén, Director del CIRA-UNAN, ha provocado protestas, debates y llamados de acciones entre instituciones y poblaciones afectadas de todo el país.

La proyección del proyecto hidroeléctrico Brito, que busca generar energía eléctrica mediante la creación de represas en el Río San Juan y en afluentes del Gran Lago Cocibolca, provocaría afectaciones graves al equilibrio ecológico de los cuerpos acuáticos, según denunció Montenegro.

Provocaría daños a la diversidad biológica de los cuerpos de agua, afectaciones a la pesca artesanal, inundaciones a comunidades ribereñas, desplazamiento forzado de comunidades afectadas en la ruta del proyecto y segregación de hecho a miles de nicaragüenses que habitarían al otro lado del muro que bloquearía el flujo natural del San Juan hacia el Caribe.