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Las remecidas continúan en el Instituto Nacional Tecnológico, Inatec, que el pasado viernes quedó nuevamente acéfalo, luego que desde la Secretaría de Comunicación Social pidieran a Conny Juárez Moya su renuncia, por negarse a seguir despidos de personal que desde hace semanas venía orientando el dirigente magisterial José Antonio Zepeda.

Juárez Moya fue sorprendida el viernes cuando le informaron que desde la Secretaría del partido de gobierno habían orientado que presentara su renuncia, debido a que no estaba siguiendo los lineamientos que se le habían dado a través de Zepeda, cuyo padrino es el diputado Gustavo Porras, cercano a la primera dama Rosario Murillo.

“Llegó a su oficina y le dijeron que renunciara al cargo, que le entregara la administración y toda la documentación pertinente a Oscar Bolaños Prado, Subdirector Ejecutivo, quien quedó como (director) interino para mientras se define un sustituto oficial”, dijo una de las fuentes.

La situación de inestabilidad en Inatec se empezó a vivir desde febrero de este año, cuando estalló un escándalo de corrupción en la entidad que provocó la salida de su director ejecutivo, Dámaso Vargas.

Martha Blandón fue nombrada vía decreto a finales de febrero en reposición de Vargas. En ese contexto también fue despedido el director general de la Formación Profesional, Juan Cerna, uno de los cuadros más destacados de Inatec, aún en los tiempos de los gobiernos “neoliberales”.

También fueron sacados de Inatec, Francisco Martínez, director de Centros de Capacitación, Marina Peña, de Programas Especiales, y Juan Ramón Tinoco, director de Presupuesto.

Era subdirectora de Dámaso

Dámaso Vargas y el director general administrativo financiero, Pablo Emilio Quiroz, dejaron esa institución en febrero, cuando según hallazgos de la Auditoría Financiera y de Cumplimiento al Estado de Ejecución Presupuestaria del Inatec, no se reportó al Sistema Integrado de Gestión Financiera, Administrativa y de Auditoría, Sigfa, una cifra de varias decenas de millones de córdobas.

Conny Juárez era la subdirectora ejecutiva del Inatec, durante el período de Vargas, pero asumió en abril en sustitución de Martha Blandón, luego que el presidente Daniel Ortega la nombrara vía decreto.

Desde entonces empezaron las orientaciones para despedir a personal de diversas direcciones para ubicar en los mismos a personas cercanas a Zepeda, con el padrinazgo de Porras.

Se agotaron cabezas liberales

“Llegó un momento en que (Conny) dijo que no podía seguir cortando cabezas, porque ya no había liberales y que estaban afectando a los miembros del partido de gobierno, que ella no iba a hacer eso, y le vino el ramalazo desde la Secretaría”, indicó la fuente.

Desde el viernes por la noche nos hicimos presente en Inatec para tratar de hablar con Juárez, pero ésta se encontraba en una actividad de entrega de documentos e informes a Bolaños Prado. También intentamos hablar con Zepeda, pero no respondió a las llamadas que hicimos a su celular ni a los mensajes que le dejamos.