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La industria panificadora advirtió de una inminente alza en el pan, si el gobierno no se preocupa por implementar una política que les ayude a enfrentar realmente los problemas económicos que padecen, derivados del incremento en la materia prima.

La advertencia la hizo Ermis Morales, dirigente nacional de panificadores, quien convocó una reunión el día de ayer en el Auditorio “Salomón de la Selva”, de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), para reflexionar sobre el impacto de la crisis económica en la industria panificadora.

El dirigente propuso tres opciones para no afectar a la población: que todos los panificadores compren sólo la harina mexicana que importa la empresa Santa Martha, cuyo precio es menor a los 700 córdobas que cuesta el quintal de las harinas nacionales; formar una cámara con personería jurídica que los ampare ante las dificultades, o incrementar el precio del pan.

“Estamos sufriendo el incremento de la materia prima, principalmente del trigo. Su precio se ha elevado en estos últimos dos meses, haciendo que la harina sea más cara, de igual manera la manteca, el aceite y la levadura, entre otras. La única solución es subir el precio del pan o disminuir su peso (tamaño)”, señaló Morales.

Al encuentro asistieron representantes de distintas entidades, entre ellos Guillermo Rivera Cáliz, Coordinador Técnico del programa INDE; Alejandro Vélez, Consultor Empresarial de Inpyme; Leandro Centeno, Director Ejecutivo del Programa de Implantación de los Órganos de Gobierno Corporativo en las empresas familiares de Nicaragua, y una representante del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).

“El gobierno es miserable”

“El interés que ha mostrado el gobierno hacia el sector panadero es miserable, es nulo e inútil como la mayoría de sus programas”, manifestó el dirigente de panificadores ante la ausencia de Verónica Rojas, vicetitular del Mific, ya que ésta envió en su lugar a una representante.

A lo largo de la reunión, Morales recalcó en la vulnerabilidad del sector panadero, alegando que “el gobierno de Nicaragua no se preocupa por capacitar a los pequeños productores, Inatec brilla por su ausencia, y la calidad del pan se ve afectada”, afirmó.

Exhortó a los panificadores a unirse para conseguir que el gobierno los respete y les dé el lugar que se merecen, puesto que la población nicaragüense demanda muchísimo el producto.

“Debemos unirnos, porque Nicaragua sufre hambre y el gobierno no hace nada por erradicarla. Es necesario que los negocios de las panaderías artesanales prosperen y se fortalezca la economía del país”, puntualizó.