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A pesar de que en Nicaragua aún no existen grupos criminales como las “maras”, la violencia es un fenómeno que parece no escapar de la vida diaria de los habitantes de Masaya, municipio que ha visto cómo dos de sus barrios se han transformado en escenarios de conflictos entre pandillas.

Armados de machetes, cuchillos, piedras, garrotes y lanzamorteros, se enfrentan dos grupos de antisociales habitantes de dos barrios enemigos, el Héroes y Mártires de la Reforma y el Germán Pomares (Las Malvinas), lugar donde en los últimos días han sembrado el terror.

Según Pedro Espinoza, inspector y jefe de Asuntos Juveniles de la Policía de Masaya, la edad de los involucrados oscila entre los 11 y los 25 años, quienes en su mayoría han sido detenidos y cuentan con un expediente.

“Siempre son traídos a las instalaciones en calidad de detenidos, pero como son menores de edad, la ley nos ordena que lo máximo que podemos tenerlos son 48 horas, a veces hasta menos, depende del tipo de alteración que ellos hagan”, expresó Espinoza.

GPC toman atribuciones que no les corresponde

De acuerdo con el jefe policial, la mayoría de delitos cometidos por los integrantes de estas agrupaciones son robos en todas sus modalidades y alteraciones al orden público.

Para el jefe de Asuntos Juveniles de esta delegación, la seguridad ciudadana es un tema en el que pueden apoyar diferentes sectores de la sociedad, que tengan la disposición de ayudar en la lucha contra la violencia en los barrios, en este caso los Gabinetes del Poder Ciudadano, GPC, y los Comités de Prevención Social del Delito.

Pero según Anielka Sánchez, educadora social que trabaja en pro de la inserción a la sociedad de los jóvenes de estos barrios, los miembros del Gabinete del Poder Ciudadano de este sector no apoyan a lucha para mejorar la conducta de los adolescentes, pues más bien en muchas ocasiones han pretendido “tomar la justicia por sus propias manos”, algo que para Sánchez no les corresponde a ellos, sino a la los agentes del orden público.

Sánchez asegura que la actitud de los miembros de los GPC lo que hace es instar a mas violencia, y que de esa manera el problema no se va a terminar.

Según los pobladores de estos barrios, es a Armando López, alias “El Emo”, a quien los demás delincuentes ponen a delinquir, ya que es menor de edad, razón por la cual, la juez de adolescentes Sandra Bermúdez lo deja en libertad luego de las 48 horas, pues de lo contrario estaría violentando los derechos del detenido.