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  • EFE

El ministro de Salud de Honduras, Arturo Bendaña, declaró que Nicaragua se niega a facilitar información sobre el brote de leptospirosis que causó la muerte de 16 personas en ese país. "Las diferencias de cualquier tipo que puedan existir con Nicaragua no pueden influir en la parte sanitaria, insistiremos en establecer conversaciones con ellos", indicó Bendaña a periodistas en Tegucigalpa, al explicar el interés de su país por coordinar acciones sanitarias conjuntas con Nicaragua en la frontera común.

Agregó que autoridades de Salud en el sur de Honduras, limítrofe con Nicaragua, han intentado comunicarse con sus similares del vecino país desde la semana. La respuesta que han recibido, según Bendaña, ha sido que la información solicitada por Honduras se debe gestionar a través de la ministra de Salud de Nicaragua, Sonia Castro.

La ministra Castro tampoco ha respondido a llamadas telefónicas que, según Bendaña, él mismo le ha hecho en varias ocasiones, para dialogar sobre las medidas sanitarias conjuntas a desarrollar en la frontera común, afectadas por el mal.

El alto funcionario hondureño comentó además que en su país se ha registrado un caso sospechoso de muerte por leptospirosis, mientras que otras 17 personas han contraído la mortal enfermedad. Bendaña subrayó que no entendía la razón por la que las autoridades sanitarias de Nicaragua estén negando información, "cuando lo que está de por medio son vidas humanas".

Ortega ofreció ayuda
Desde Managua, el presidente Ortega ofreció ayer por la tarde al gobierno de Honduras "acompañamiento" para combatir la leptospirosis. "El día de hoy la compañera Rosario Murillo (primera dama nicaragüense) se comunicó con el ministro de Salud de Honduras, Arturo Bendaña, y nuestra disposición de acompañamiento solidario con el pueblo y con las autoridades de salud de Honduras para enfrentar esta epidemia", señaló el líder sandinista. No obstante, Honduras afirma no haber establecido comunicación.

El gobierno de Nicaragua no reconoce al de Honduras, que preside Porfirio Lobo, por considerarlo una continuación del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente hondureño, Manuel Zelaya.