Martha Vásquez Larios
  •  |
  •  |
  • END

El lenguaje utilizado entre los “ilustres” magistrados de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, para defender posiciones, ha caído en el nivel más bajo en los últimos años. Han pasado por matón, payaso, idiota, haragán, por mencionar algunos insultos dichos a luz públicas y otros como “Hijo de p…”, ”mier..”, y ofrecimiento de balas a lo interno de ese poder del Estado.

Esta vez los dimes y diretes que inició la semana pasada la magistrada Alba Luz Ramos contra el magistrado Sergio Cuarezma, continuaron ayer a través de los medios de comunicación.

Ramos aclaró que ella no anda con amenazas, sino con actuaciones y que no le tiene miedo al doctor Cuarezma.

La respuesta de Ramos se debe a que Cuarezma reaccionó el lunes a las declaraciones de ella publicadas en una nota de prensa titulada: “El magistrado liberal Sergio Cuarezma podría ser destituido por incumplir la Constitución e incurrir en el delito de desobediencia”.

Cuarezma respondió que sólo la Asamblea Nacional lo puede destituir y que ni con presiones lo obligarán a violar la Constitución, refiriéndose a todas las actuaciones que han venido haciendo los magistrados orteguistas en ese poder del Estado.

En esta ocasión, la doctora Ramos argumentó que ella no era ninguna “idiota” para estar diciendo que van a destituir cuando ésa es una función de la Asamblea Nacional, pero citó el artículo 433 sobre incumplimiento de deberes y el 435 sobre el abandono de funciones públicas, del Código Penal, como los dos delitos en que está incurriendo el magistrado Cuarezma, al no reintegrarse a sus funciones, como lo hicieron sus demás colegas.

“Yo no amenazo, actúo”

“Yo no le tengo miedo. Vino aquí diciendo que era independiente, después resultó ser el ideólogo de los magistrados arnoldistas. Ahora quiere ser diputado. De manera que es mentira todo lo que dice, porque yo no lo he amenazado; yo no acostumbro a amenazar a nadie, simplemente actúo. Lo que hice fue dictar la doctrina de su colega correligionario Iván Escobar, que los magistrados que no asisten pueden ser destituidos y cometen un delito penal”, expresó la doctora Ramos a un canal de televisión.

La doctora Ramos no se limitó a responder las declaraciones de Cuarezma en lo legal, sino que también lanzó una serie de valoraciones personales.

Eleva el tono

“Nadie está deseando que regrese, porque es una persona disociadora, que inventa y calumnia a los demás, incluyendo a sus colegas, de tal manera que aquí nadie está deseoso de que venga”, dijo Ramos.

Sobre el vehículo y personal asignado, la magistrada Ramos dijo que Cuarezma es un “mentiroso”, porque no lo ha entregado y que en vez de andar diciendo “tonterías”, que haga las cosas en regla.

“Si quiere ser impoluto que haga las cosas en regla, que entregue el vehículo, que se lleve a sus asesores, asistentes, chofer, que él los trajo, porque trabajaban para su empresa; el instituto jurídico, y deje de aprovecharse de los bienes del Estado, del pueblo de Nicaragua”, expresó Ramos.

Ayer mismo se conoció que el magistrado Cuarezma entregó formalmente el vehículo asignado, y estaba aparcado en la CSJ, pero faltaba la carta de entrega formal al jefe de transporte de la institución.