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  • EFE

Las posturas asumidas por Honduras y Costa Rica en el litigio de límites marítimos de Nicaragua con Colombia son favorables para el país andino, sostuvo hoy la representación de Bogotá ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

En ambos casos hay una "circunstancia sumamente favorable", afirmó el ex canciller y ex embajador Julio Londoño Paredes, quien comparte el papel de agente de Colombia ante la CIJ con el también ex titular de Relaciones Exteriores Guillermo Fernández de Soto. Londoño sostuvo desde La Haya, en declaraciones a la cadena Caracol Radio, que Honduras ha apoyado la postura de Colombia, mientras que Costa Rica ha cumplido con un tratado bilateral de 1977 pese a no estar ratificado por el Legislativo de San José.

Los dos países centroamericanos han solicitado a la CIJ que los admita como Estados parte en el contencioso de límites con Colombia que Nicaragua presentó en 2001 ante este tribunal internacional.

El gobierno en Managua reclama sobre unos 50.000 kilómetros cuadrados en el mar Caribe, área que incluye el archipiélago colombiano de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, y sobre la cual Colombia ejerce la soberanía en virtud de un tratado de 1928. El documento fue declarado inválido por Nicaragua bajo el alegato de que se firmó cuando su territorio estaba ocupado por tropas estadounidenses.

Honduras argumenta su petición
Las representaciones de Colombia y Nicaragua participaron hoy en una vista de la CIJ en la que Honduras argumentó su petición de que este tribunal internacional lo reciba como Estado parte o, al menos, lo escuche. La delegación del país andino aceptó que Honduras intervenga en esta demanda, pero dejó en manos de la CIJ la petición de que lo acepte como parte, en tanto que el centroamericano rechazó la comparecencia de su vecino de región. "Las intervenciones que ha tenido Honduras en esas audiencias no han hecho otra cosa que apoyar (...) no solamente la posición de Colombia, sino la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés en su integridad y el tratado que tenemos celebrado con ellos (los hondureños) desde 1986", sostuvo Londoño.

El coagente colombiano agregó que su país y Costa Rica firmaron en 1977 un acuerdo de delimitación de áreas en el Caribe que ha sido respetado por una y otra parte. "La Asamblea Legislativa de Costa Rica no lo ha aprobado, en gran parte por las presiones ejercidas por el gobierno de Nicaragua frente a la Asamblea y al Gobierno de Costa Rica", indicó Londoño.

A pesar de ello, observó que Costa Rica ha ratificado ante la CIJ "lo que ha expresado de tiempo atrás", que es que el tratado de 1977 "en la práctica ha tenido vigencia" y que, por tanto, lo ha cumplido de buena fe hasta el punto de que no se presentado ningún incidente entre las partes. "Costa Rica ha reconocido de todas maneras la vigencia y el valor jurídico de ese tratado, que impide naturalmente las pretensiones de Nicaragua sobre la parte sur del archipiélago de San Andrés", resaltó Londoño Paredes.

El diplomático colombiano previó que la CIJ podrá decidir a más tardar el próximo febrero si acepta o no la participación de Costa Rica y Honduras, y que proferirá un fallo definitivo en el segundo semestre de 2012.

Nicaragua califica de "deshonra" solicitud de Honduras
Por suparte, Nicaragua calificó hoy de "deshonra" a los jueces de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la solicitud de Honduras de intervenir en el conflicto fronterizo.

"El presente caso es una deshonra a uno de sus fallos (de la CIJ)", declaró el embajador de Nicaragua Carlos José Argüello al empezar su intervención hoy en el máximo órgano judicial de la ONU, que esta semana tramita la petición de Honduras para intervenir en el litigio para delimitar la frontera marítima entre Nicaragua y Colombia.

Nicaragua se opuso de esta manera a la intervención de Honduras porque cree que con ello Tegucigalpa "quiere reabrir un caso en el que ya se emitió un fallo hace tres años", según Argüello.

El embajador nicaragüense especificó en declaraciones que la CIJ estableció en 2007 "una delimitación completa" de sus fronteras marítimas. En ese fallo, la CIJ otorgó a Honduras la soberanía en el Caribe de las islas Bobel, Savanna, Port Royal y Sur y estableció entonces que la nueva frontera entre Honduras y Nicaragua debe seguir una línea bisectriz entre las costas de los dos países, (respetando las aguas de las islas bajo soberanía hondureña) y cuya prolongación continuaría hasta encontrarse con intereses de terceros países. "Ahora Honduras se inventa que en ese fallo hay una zona gris no determinada, queriendo destruir una cosa de fuerza juzgada", declaró Argüello, quien insistió en que Nicaragua está "indignada con esta situación".