•   MANAGUA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Un movimiento de mujeres nicaragüenses demandó al Congreso que castigue los actos de violencia intrafamiliar con el máximo rigor de la ley, en un país donde 69 mujeres han sido asesinadas por sus maridos o parejas este año.

Una propuesta de "Ley contra la violencia a las mujeres" fue presentada por el movimiento "María Helena Cuadra" en el Parlamento, donde unas 200 activistas llegaron a manifestarse para respaldar la penalización de agresiones no contempladas en la legislación actual.

"Exigimos al gobierno más protección hacia los niñas, adolescentes y mujeres, porque es un derecho que tenemos desde que nacemos", decía una de las pancartas que alzaban las manifestantes, mientras algunas activistas entraron al Congreso para hacer cabildeo con los diputados.

El proyecto propone penalizar con 30 años de prisión el "femicidio", que ha cobrado la vida de 69 mujeres este año en el país, cifra levemente superior a las registradas en los primeros 10 meses de 2009, según el movimiento. Treinta años de cárcel es la pena máxima que contempla la ley en Nicaragua.

Piden castigar violencia psicológica
También pidieron castigar la violencia psicológica, la amenaza, la violencia física, la violencia sexual, el acto sexual con víctima especialmente vulnerable, entre otros. La propuesta plantea asimismo establecer medidas de protección para las víctimas, porque "cuando una mujer ha sido agredida en su casa no tiene a donde ir", explicó la dirigente Josefina Ulloa.

"Yo tengo 14 años y aquí ando (en la manifestación) porque eso mismo me puede pasar a mí, estoy preocupada", expresó Asara Ramírez, mientras su amiga Joselyn Sánchez, de 15 años, manifestó que cuando los hombres están borrachos es usual que golpeen a sus parejas. "Cuando están borrachos las agarran a palo, (le dicen) vengan para acá ya, por puro gusto y la policía nada hace", aseveró la joven.

Se estima que más de 70.000 mujeres y niñas son víctimas de violencia intrafamiliar en Nicaragua, pero la policía y la justicia no hacen esfuerzos para detener las agresiones, indicó la dirigente María Fernández. La propuesta fue presentada en el marco de un proyecto centroamericano contra la violencia de género promovido por entidades privadas, que cuenta con financiamiento de la Unión Europea, señaló el movimiento.