•   LA HAYA Y BOGOTÁ/EFE  |
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Nicaragua calificó ayer de "deshonra" a los jueces de la Corte Internacional de Justicia, CIJ, la solicitud de Honduras de intervenir en el conflicto fronterizo que mantiene con Colombia y en el que Tegucigalpa ha pedido participar como Estado parte.

"El presente caso es una deshonra a uno de sus fallos (de la CIJ)", dijo el embajador de Nicaragua, Carlos José Argüello, nada más empezar su intervención ayer en el máximo órgano judicial de la ONU, que esta semana tramita la petición de Honduras para intervenir en el litigio para delimitar la frontera marítima entre Nicaragua y Colombia.

Nicaragua se opuso de esta manera a la intervención de Honduras, porque cree que con ello Tegucigalpa "quiere reabrir un caso en el que ya se emitió un fallo hace tres años", según Argüello.

El embajador nicaragüense especificó en declaraciones a EFE que la CIJ estableció en 2007 "una delimitación completa" de sus fronteras marítimas.

En ese fallo, la CIJ otorgó a Honduras la soberanía en el Caribe de las islas Bobel, Savanna, Port Royal y Sur, y estableció entonces que la nueva frontera entre Honduras y Nicaragua debe seguir una línea bisectriz entre las costas de los dos países, (respetando las aguas de las islas bajo soberanía hondureña) y cuya prolongación continuaría hasta encontrarse con intereses de terceros países.

"Ahora Honduras se inventa que en ese fallo hay una zona gris no determinada, queriendo destruir una cosa de fuerza juzgada", declaró Argüello, quien insistió en que Nicaragua está "indignada con esta situación".

Honduras basa su solicitud para intervenir en que la delimitación de una línea fronteriza entre Nicaragua y Colombia podría afectar sus intereses legales "al Norte del paralelo 15 y al Este del meridiano 82 en el mar Caribe”.

Para Nicaragua, los intereses de ese "rectángulo" hondureño ya se fijaron en 2007, por lo que no necesitan ser discutidos en el litigio con Colombia.

Al contrario que Managua, Bogotá considera que una parte de esa área podría afectar su zona de influencia en el contencioso que mantiene con Nicaragua.

Managua se quejó de que se ponga en tela de juicio un fallo que se dictó "tras ocho años de litigio" ante la CIJ, según Argüello, para quien "Nicaragua no puede permitir" esa revisión.

Frente a la oposición de Nicaragua a la intervención de Tegucigalpa, Colombia apoyó esa participación como Estado no parte y dejó en manos de los jueces una eventual intervención de Honduras como Estado parte.

Costa Rica también ha solicitado intervenir aunque como Estado no parte en este conflicto, que se inició en 2001 con una demanda de Nicaragua contra Colombia.

Colombia reconoce estar coludida con Honduras y Costa Rica

Vale destacar que Colombia apoyó ayer la solicitud de Honduras para intervenir en el contencioso que mantiene en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con Nicaragua, a la vez que se mantuvo neutral ante la propuesta de Tegucigalpa de hacerlo como Estado parte.

Colombia reconoció que existen "intereses legales" hondureños que pueden ser afectados en un futuro fallo sobre el litigio fronterizo que Managua elevó a la CIJ en 2001 contra Bogotá, lo que justificaría la intervención de Tegucigalpa en el contencioso.

Sin embargo, la delegación colombiana no se posicionó sobre la posibilidad de que Honduras intervenga como Estado parte, aclarando que deja al criterio de los jueces una posible participación de esta naturaleza.

Para Colombia, la intervención de un tercer país en un contencioso tiene que ser algo "puntual" y no puede transformar un caso ante la Corte en otro totalmente distinto, según explicó hoy por parte de la delegación colombiana el profesor de Derecho de la británica Universidad de Cambridge, James Crawford.

Honduras basa su solicitud para intervenir en que la delimitación de una línea fronteriza entre Nicaragua y Colombia afecta sus intereses legales al Norte del paralelo 15 y al Este del meridiano 82 en el mar Caribe.

Honduras también teme que algunas áreas dentro de ese espacio que le correspondieron en el tratado que en 1986 firmó con Colombia, se vean ahora amenazadas por las demandas de Nicaragua.

Para Nicaragua, los intereses sobre esa área ya quedaron determinados en el fallo de la CIJ de octubre de 2007 sobre la frontera marítima entre Managua y Honduras.

Bogotá rechazó esta visión de Nicaragua, según la cual Colombia no podría reclamar en el contencioso actual que le enfrenta con Managua ningún área comprendida en esa zona.

A este respecto, el miembro de la delegación colombiana y profesor de Derecho Internacional en Ginebra, Marcelo Kohen, remarcó hoy que, en su fallo de 2007, la CIJ marcó los intereses de Nicaragua y Honduras al norte del paralelo 15 y al este del meridiano 82, pero no fijó los de terceros países.

"Colombia es claramente un tercer país con intereses en esa zona", afirmó hoy el experto en leyes, quien recordó que, en Derecho Internacional, "los tratados no pueden ni perjudicar ni beneficiar a terceros países".

En ese fallo, la CIJ otorgó a Honduras la soberanía en el Caribe de las islas Bobel, Savanna, Port Royal y Sur, pero rechazó su reclamación de que la frontera marítima entre los dos países está en el paralelo 15, con lo que trazó una nueva línea divisoria.

La Corte estableció entonces que la nueva frontera entre Honduras y Nicaragua debe seguir una línea bisectriz entre las costas de los dos países y respetar las aguas de las islas bajo soberanía hondureña.

La CIJ celebra esta semana las audiencias públicas para decidir si acepta o no la petición de Honduras de participar como Estado parte en el litigio entre Nicaragua y Colombia, que se inició en 2001 con la denuncia de Managua ante el máximo órgano judicial de la ONU.

La máxima instancia judicial de Naciones Unidas ya realizó la pasada semana unas audiencias similares con motivo de la petición de Costa Rica de participar en el caso.

Canciller colombiano feliz

En ese orden, un alto funcionario de Colombia destacó ayer miércoles la posición de Costa Rica y Honduras en apoyo a sus pretensiones ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en el pleito limítrofe que sostiene con Nicaragua en el Caribe y en el que esos países centroamericanos pidieron ser parte.

"Los miembros de la delegación de Colombia nos sentimos sumamente satisfechos por el respaldo de Honduras y Costa Rica a las tesis colombianas ante la CIJ", declaró telefónicamente el ex canciller y negociador colombiano en La Haya, Julio Londoño, a la radio Caracol de Bogotá.

En diciembre de 2001, Nicaragua denunció a Colombia ante la CIJ frente a la delimitación de la frontera marítima común y en reclamo del archipiélago de San Andrés y Providencia (Caribe).

En 2007, la Corte reconoció la soberanía colombiana sobre el archipiélago y se declaró competente para dirimir la delimitación marítima entre los dos países.

En sus declaraciones de ayer miércoles, Londoño dijo "haber encontrado por parte de Honduras el respaldo a la posición integral de Colombia, no solamente en lo que hace a la soberanía sobre el archipiélago (de San Andrés y Providencia, Caribe), sino sobre la delimitación frente a Nicaragua".

El ex canciller anotó que, a su vez, Costa Rica ratificó ante la CIJ, "la vigencia del tratado de delimitación marina suscrito con Colombia en 1977", a pesar de que aún no ha sido confirmado por el Congreso de esa nación.

En ese sentido dijo que los delegados del país centroamericano expresaron ante la CIJ que Costa Rica "ha cumplido de buena fe con el tratado desde 1977, que ese tratado ha tenido vigencia y que ningún incidente se ha presentado entre las partes".

Así, expresó Londoño, Costa Rica "ha reconocido la vigencia y el valor jurídico de ese tratado que impide, de todas maneras, las pretensiones de Nicaragua sobre la parte sur de San Andrés".

Los negociadores de Colombia y Nicaragua se encuentran en La Haya en una etapa de audiencias dentro del proceso que lleva a cabo la Corte.

Según el negociador colombiano, el jueves volverán a intervenir los delegados de Honduras, para dar paso el viernes a los alegatos finales de Colombia y de Nicaragua.

Londoño agregó que "posteriormente la CIJ se tomará el tiempo necesario para tomar una decisión de fondo, y calculamos que entre diciembre y febrero de 2011, decidirá si puede o no aceptar la intervención de Honduras y Costa Rica, en cualquier condición".

"El cálculo es que posiblemente las audiencia finales serían en la primera parte del 2012 y un fallo definitivo se produciría en el segundo semestre de ese año. Eso es un cálculo pero la Corte podría anticipar sus decisiones, eso depende de su agenda", concluyó el ex canciller.