José Adán Silva
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El proyecto de Brito y sus graves amenazas al medio ambiente y al Río San Juan, y al Lago Cocibolca, no alcanzó la prioridad principal en la agenda de los diputados de la Comisión Ambiental de la Asamblea Nacional, que postergaron una reunión programada con expertos sobre el tema.

A los cuatro invitados a una reunión con los miembros de la Comisión, a las 10:30 de la mañana en el Salón Sacuanjoche, del edificio legislativo, se les llamó de último minuto para decirles que se suspendía la cita por “motivos de trabajo” de los diputados.

Los miembros de la citada comisión, incluyendo el presidente Francisco Jarquín, estaban a esa hora en el plenario en la sesión donde el Ministerio de Hacienda presentaba el proyecto de presupuesto de 2011.

Salvador Montenegro, del CIRA-Managua, Kamilo Lara, Jaime Incer Barquero y la Fundación del Río, habían sido invitados la semana pasada a dar sus puntos de vista sobre el proyecto en ciernes, pero de último momento fueron llamados por una secretaria de la comisión para informarles de la suspensión.

¿Frenado o no frenado?

La postergación de la cita, ayer, se dio justo cuando al país acaba de venir una firma de relaciones públicas en representación de la empresa constructora Andrade Gutiérrez, interesada en la mega-obra, a informar que los planes y estudios sobre la obra siguen su curso.

Esa información es contraria al anuncio del Ministerio del Ambiente que la semana pasada aseguró que el presidente Daniel Ortega había ordenado frenar cualquier amenaza a los recursos hídricos del país, a partir del proyecto Brito.

Para Salvador Montenegro, del CIRA-Managua, independientemente del discurso de la empresa Brito, que asegura que no habrá afectaciones al lago ni al río, el país debe mantener su compromiso con la protección a los recursos naturales y frenar toda amenaza posible al Cocibolca, al San Juan, a Brito y a las costas de San Juan del Sur.

“El objetivo de la empresa brasileña es ganar dinero, es hacer un buen negocio. No creo que ese proyecto valga 600 millones de dólares, debe valer mucho más, cuatro o cinco veces más, es mucho dinero de por medio y es natural que ellos digan que no van haber afectaciones grave”, dijo Montenegro.