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El gobierno de Costa Rica reaccionó con un inusual envío y desplazamiento de “policías” armados a la frontera con Nicaragua, bajo el alegato de que las labores de dragado del Río San Juan violan la soberanía costarricense, mientras la administración de Managua minimizó la agresiva demostración de protesta del país vecino del sur.

El Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica envió ayer un contingente de 70 hombres portando armas de grueso calibre a territorio fronterizo del norte, en un despliegue poco visto de la Fuerza Pública en muchísimos años. Los oficiales portaban vestimenta militar con cadenas de tiros al hombro, en un acto trasmitido en vivo por canales y medios de prensa locales desde el aeropuerto Juan Santamaría, de donde partieron varios vuelos de la aeronave bimotor Caribú, MSP002.

Los “policías” con uniformes de camuflaje, cascos de guerra, fusiles M-16 y ametralladoras M-60, fueron despachados desde San José a la zona fronteriza donde Nicaragua realiza el dragado del lecho del San Juan desde el lunes.

Costa Rica disolvió su Ejército en 1948 y es la primera vez, desde los años 80, cuando Nicaragua se debatía en una guerra civil, que hace tales demostraciones de fuerza.

El objetivo del despliegue, dijo el Ministro de Seguridad, José María Tijerino, es “resguardar la soberanía y garantizar la paz y tranquilidad de los habitantes”, según declaraciones brindadas a medios locales.

Este nuevo conflicto entre Costa Rica y Nicaragua se origina por la denuncia del finquero costarricense Marco Reyes, quien asegura que a inicios de octubre Edén Pastora, a cargo del dragado, y acompañado de efectivos del Ejército de Nicaragua, se habían tomado su finca para dragarla.

La finca se ubica, según él, en territorio costarricense, cerca de la desembocadura del río San Juan, en el Atlántico, en zonas protegidas que pertenecen al Estado costarricense, pero que Vargas administra por ley.

El funcionario costarricense dijo que tras sobrevolar la zona, se logró tomar imágenes aéreas que indican que una draga está botando sedimento en la rivera que le pertenece a Costa Rica.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica envió una enérgica protesta al canciller Samuel Santos, en la cual demandan textualmente el cese de las acciones de dragado.

La nota de protesta

“El Gobierno de Costa Rica ha podido constatar que ligado a las labores de dragado que se están realizando en una posición ubicada contiguo a la ribera costarricense en el río San Juan, el sedimento está siendo expulsado y depositado en suelo costarricense a través de una tubería que ingresa al interior de dicha finca”, dice la nota.

“El gobierno de Costa Rica cuenta con la prueba que respalda esta afirmación. Estos hechos constituyen una violación inaceptable de la soberanía costarricense. Más aún, según las denuncias, aparentemente el señor Edén Pastora Gómez en compañía de otras personas, ha incursionado en la Finca Aragón e incluso ha realizado acciones en contra de los habitantes de la zona y sus posesiones”, agrega.

“En virtud de lo anterior, el Gobierno de Costa Rica presenta su más enérgica protesta ante el Gobierno de Nicaragua por los hechos antes descritos, y demanda el cese inmediato de cualquier acción o actividad que afecte territorio costarricense o sus habitantes, que lesione la soberanía nacional o que cause daños ecológicos a su territorio”, señala el texto.

“Asimismo, el Gobierno de Costa Rica solicita al Gobierno de Nicaragua seguridades de que hechos como los expuestos no se repetirán”, culmina el reclamo.

Por su parte, la presidenta Laura Chinchilla dijo a periodistas de su país que los policías iban a labores preventivas de vigilancia y no consideraba su traslado como una provocación a Nicaragua.

“Queremos aclarar todo con seriedad y garantizarnos que los trabajos que hace Nicaragua, con todo derecho en su territorio, no tengan impacto negativo en el lado nuestro”, agregó.

Contrario a la reacción de Costa Rica, las autoridades nicaragüenses se mostraron más prudentes, negaron las acusaciones y minimizaron los hechos.

Ejército niega señalamientos

El Ejército de Nicaragua, a través del mayor general Oscar Balladares, jefe del Estado Mayor General, desmintió las acusaciones costarricense y negó haber incursionado en suelo del país vecino.

“El Ejército de Nicaragua nunca lo ha hecho, y nunca tampoco incursionará en territorio de país vecino alguno, en primer lugar por mandato de ley, el Ejército de Nicaragua es una institución seria, responsable y ha estado siempre apegada a lo que la ley le manda”, expresó.

Dijo que en la frontera sur del país, lo “único extraordinario” que existe “es la decisión del gobierno del presidente de la República, de proceder a iniciar la limpieza del río San Juan”, proceso a cargo del ex comandante guerrillero Edén Pastora.

“El Ejército de Nicaragua, por ordenes del jefe supremo, el Presidente de la República (Daniel Ortega) está apoyando en cuanto a la seguridad del proceso de limpieza”, dijo.

Según el segundo jefe al mando del Ejército de Nicaragua, la presencia militar nicaragüense en la zona existe desde la fundación del cuerpo castrense, hace 31 años.

“No movilizaremos tropas”

Respondió que no reaccionará de manera similar que las autoridades costarricenses, movilizando más tropas a la zona fronteriza: “Ahí no hay nada en disputa, ni hay mal entendido, ni controversia alguna que nosotros consideremos necesario para aumentar los dispositivos”, reafirmó.

Según él, el Destacamento Militar Sur seguirá operando normalmente, con los mismos componentes militares que se componen de más de 300 efectivos, patrullas navales y medios terrestres.

Por su parte, el vicecanciller de Nicaragua, Manuel Coronel Kautz, alegó desconocimiento de que el gobierno haya recibido una protesta de Costa Rica por supuestas incursiones militares en su territorio. Aseguró que las relaciones bilaterales se mantienen estables.

En entrevista telefónica con el Canal 12, Coronel desmintió declaraciones de la cancillera costarricense en funciones, Marta Núñez, quien dijo que su gobierno envió ayer una nota de protesta a la Cancillería de Managua.

“No hemos recibido ninguna carta de protesta”, dijo el alto funcionario. “No tenemos ningún problema con Costa Rica”, enfatizó.

Pastora dice que dragan territorio nica

El funcionario a cargo de la obra de dragado, Edén Pastora, reiteró en Managua que las acciones se hacen en territorio nicaragüense y que la finca que desde San José reclaman como costarricense, está en territorio nicaragüense.

Alegó que él como responsable del proyecto de dragado del río San Juan y el Ejército de Nicaragua en la zona, se han apegado al Laudo Cleveland, “aunque los ticos no lo aceptan”.

Hace dos años la Corte Internacional de Justicia de La Haya resolvió que el Río San Juan es de Nicaragua y Costa Rica tiene derecho a transitarlo en una zona determinada.

Extrañamente, el gobierno de Nicaragua, que se caracteriza por un nacionalismo ferviente y que estila defender a tribuna abierta su soberanía, ha minimizado el caso y no lo ha reportado en sus portales de noticias, restando importancia al tema y retransmitiendo a cada momento el discurso grabado del presidente Ortega ordenando el dragado.

Caso contrario, en Costa Rica la figura de Pastora, quien posee la nacionalidad costarricense, ha estado en el ojo de la tormenta desde los medios digitales y electrónicos, donde se le recuerda su pasado guerrillero, sus acciones armadas desde ese país contra la Nicaragua sandinista de los años ochenta, así como su participación en el atentado de La Penca en 1984, cuando varios periodistas murieron y resultaron heridos cuando estalló una bomba dirigida a matar al ahora funcionario de Ortega.

El Ministro de Seguridad Pública del vecino país, José María Tijerino, desautorizó a Pastora como un vocero o interlocutor válido del gobierno de Nicaragua para esclarecer las denuncias de una invasión en una finca del lado tico y de estar depositando sedimentos del río en territorio de ese país.

“Pastora, agresor y bucanero”

El ex vicecanciller y ex embajador tico en Managua, Rodrigo Carreras, también calificó a Edén Pastora como “un nacionalista” que “con sus acciones se convirtió en un agresor y bucanero”.

En entrevista al Canal 11 local, dijo que la presencia de Pastora en el San Juan, por su antepasado político, era inquietante, al considerar que el ex guerrillero actúa “agresivamente”.

La Nación de Costa Rica, el diario más influyente del país del sur de Centroamérica, dedicó en su edición digital un reportaje sobre la trayectoria del ex guerrillero, que tituló así: “Dragado del San Juan revive protagonismo perdido de Pastora”.

En el texto se emiten opiniones negativas del ex militar. “Acciones como la que está haciendo en el río San Juan le dan cierta notoriedad a un individuo sin relevancia política, que nunca ha podido construir una base financiera propia. Le están dando la oportunidad de tener algún protagonismo”, aseguró Constantino Urcuyo, analista y politólogo.

“Él es una persona que permite que un tema polémico entre ambas regiones se politice y más aún sabiendo que el río San Juan exacerba los ánimos nacionalistas entre Costa Rica y Nicaragua. Si se quisiera tener relaciones tranquilas entre ambos países, hay que elegir a alguien con otro tipo de perfil”, dijo Nuria Marín, también politóloga.

(Con colaboración de Matilde Córdoba y Christian Marenco).

Riosanjuaneños sorprendidos por despliegue militar tico

* No obstante, acusan la prepotencia y soberbia de Edén Pastora, el comisario de Daniel Ortega para el dragado del Río San Juan

TATIANA ROTHSCHUH
SAN CARLOS/RIO SAN JUAN
Ciudadanos riosanjuaneños expresaron su confianza en que Nicaragua no ha violado la soberanía de Costa Rica con los trabajos del dragado necesario del río San Juan y dijeron sentirse sorprendidos por la reacción del Gobierno costarricense, por el despliegue militar en la zona fronteriza, por cuanto siempre han pregonado la política de resolver sus problemas por la vía diplomática.

Los riosanjuaneños están atentos a las noticias generadas al respecto que les llegan principalmente a través de los medios de comunicación costarricenses, pues la misma política de comunicación del Gobierno de Ortega les limita a los medios oficialistas.

“Me ha sorprendido la exagerada reacción de Costa Rica con el despliegue de patrullas militares, armadas y apertrechadas como si se tratara de un conflicto bélico, si bien han dicho que no tienen Ejército y resuelven sus diferencias por la vía diplomática, que hagan uso de los tratados y el derecho internacional que nos asiste, pero veo desmedida movilización militarista”, afirmó Henry Sandino, presidente de la Cámara de Turismo, Cantur, del departamento de Río San Juan.

A juicio de Sandino, “Nicaragua tiene derecho al dragado de su río, a limpiarlo de toda las sedimentación que durante muchos años nos ha lanzado Costa Rica, recuperar el caudal y las riberas del río que hemos perdido a través del tiempo y de acuerdo a la historia y nivel de anchura”.

Para Sandino, no es de descartarse que Costa Rica pretenda generar un conflicto de la nada, precisamente cuando ha pedido junto a Honduras intervenir en el litigio con Colombia.

“Alguna ganancia pretende sacar, como cuando nos demandó en La Haya por su derecho de navegación. La limpieza es para que ellos mismos puedan navegarlo”, agregó.

Wilfredo Flores consideró que “no hay justificación para un despliegue de lo que en Costa Rica llaman fuerza pública. Debe haber otras razones, allí tenemos el proyecto minero Crucitas, que el gobierno tico mantiene como de interés público y conveniencia nacional. Eso sería la destrucción del río San Juan y lo vemos también queriendo meterse en el conflicto que se ventila en La Haya, con Colombia”.

“Confirman prepotencia de Pastora”

Flores dijo que si están molestos porque les están tirando la basura de la limpieza del San Juan, ¿Cuánta sedimentación, desperdicios y químicos nos han tirado del otro lado y todavía lo seguimos soportando en el refugio de vida silvestre Los Guatusos?

Identificados con la imperante necesidad de dragar los 35 kilómetros del nicaragüense río San Juan, algunos pobladores de San Juan de Nicaragua llamaron vía telefónica a esta corresponsal, para decir que querían advertir al presidente Daniel Ortega que Edén Pastora con prepotencia y arrogancia, estaba pasando por encima del respeto a la propiedad privada y que debían haber dirimido la línea limítrofe para no verse envueltos en un conflicto con Costa Rica.

Andrés Vargas, uno de los pobladores, explicó que a la inauguración del dragado los llevaron engañados, diciéndoles que podrían conversar con el Presidente, “pero sólo nos usaron para aparecer por la vía satelital. Allí queríamos decirle a Daniel que estamos de acuerdo con el dragado, pero no con Pastora, que está imponiendo su voluntad y la fuerza, y no nos dejaron hablar”.

Sanjuaneños denunciaron que Pastora llegó a ofrecer la compra de la propiedad al dueño de la finca afectada, identificado como Marco Reyes, pero al negarse, le dijo que si no lo hacía perdería su propiedad, porque iba a empezar el dragado rompiendo el caño “a cualquier costo”.