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Si usted tiene un salario de menos de 5,500 córdobas mensuales, tiene cuatro hijos y una esposa que trabaja en el mercado, y aún si tiene la enorme fortuna de enfermarse y requerir de una operación quirúrgica en cualquier centro asistencial, considérese más que dichoso y no descarte que incluso esté devengando un megasalario, según las cuentas del asesor presidencial para asuntos sociales, Paul Oquist.

Una vez más el asesor presidencial intentó explicar a la población que los que tienen la fortuna de tener un trabajo de menos de 5,500 córdobas son los grandes ganadores de las políticas sociales del gobierno.

Esto lo volvió a ejemplificar en el oficialista Canal 4, ayer, utilizando el conocido ejemplo de la familia de cinco personas, aunque en esta ocasión, por razones que sólo él conoce, le agregó un miembro más; “un chigüín”.

“Imaginemos una familia hipotética de 5 (personas) grandes, un padre y una madre, tres hijos que van al colegio e imaginemos que tienen un chigüín. Veamos cómo se defiende. Ellos utilizan un transporte (bus urbano) de dos viajes al día para cinco miembros y suponemos que el padre de familia trabaja en el Estado con un salario de menos de 5,500 córdobas y la madre trabaja en el mercado, mientras los chavalos tienen que ir al colegio. Suponemos que la madre tiene que hacer otro viaje, porque deja al chigüín en el CDI, que también es otro beneficio”, afirmó Oquist.

Sólo el subsidio al transporte deja un beneficio a la familia, “por el hecho de estar pagando 2.50 en lugar de los 3.75 que debería estar costando el transporte colectivo”.

También agregó que “el año pasado, al agua potable se le dio un subsidio, con lo que allí se ahorra (esta familia hipotética) otros cien córdobas por subsidio a familias pobres. El consumo eléctrico para personas que consumen menos de 150 kilowat/hora representan 300 córdobas mensuales”.

Más beneficios…

Pero a medida que daba números, el asesor se emocionó y nos brindó más cifras que reflejan que la pobreza sigue golpeada mortalmente en Nicaragua.

“Eso se pone mejor, porque el primero de noviembre, esa tarifa (de electricidad) se va a aplicar mejor (se refiere a la nueva tarifas para pequeños comerciantes). Suponemos que la señora tiene una mantenedora en el mercado, se va a ahorrar otros 300 córdobas. Ahora ellos viven en un barrio donde tiene una pulpería que distribuye arroz, frijoles, suministrados por Enabás, están comprando frijol a 10 córdobas la libra, con eso se ahorran otros 3.75”, añadió.

Pero hay más para esta familia, según el asesor en temas de pobreza del presidente Daniel Ortega, ya que el padre de familia que trabaja para el Estado, va a recibir un bono “Cristiano, Socialista y Solidario”, porque gana menos de 5,500 córdobas al mes, de forma que recibirá otros 550 córdobas adicionales.

Y siguen los beneficios

Pero la suerte de esta familia no termina allí y la señora que trabaja en el mercado tuvo la gran dicha de tener acceso a un crédito del programa Usura Cero por 5, 500 córdobas, con una tasa de interés del 5 por ciento a pagarse en 180 días.

Con todo esto, la “hipotética” familia tiene un aumento de salario neto de 34 por ciento, es decir, 2 mil córdobas, según los cálculos de Paul Oquist.

Ya cumplimos Metas del Milenio

Pero además de esto, agregó que Nicaragua ya prácticamente cumplió con las metas de desarrollo del milenio, aunque las organizaciones de la sociedad civil digan lo contrario; “lo que dicen es un mito”.

Según Oquist, el Presupuesto de Educación es de 5.5 por ciento con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), ya que allí se incluye el presupuesto de las universidades, incluyendo el pago de los servicios básicos que va en un renglón aparte, el de la educación técnica.

Y no basta con esto, pues dijo que se debe incluir al sector privado, que también hace educación.

En el caso de salud, el análisis es similar, ya que afirma que por un lado el sector público ha destinado el 3.9 por ciento del presupuesto con respecto al PIB, pero por otro, el sector privado también destina el 3.5 por ciento.

Dijo que con eso ya se tiene más del 7 por ciento del PIB para salud, por lo que considera que Nicaragua ha cumplido con las metas de Desarrollo del Milenio en el aspecto social.

Lo que no dicen las cifras de Oquist

El asesor Oquist hizo una sumatoria aritmética de lo que son estos beneficios, pero no dice nada de la inflación, que este año cerrará en 7 por ciento, lo cual sumado al cinco por ciento de deslizamiento de la moneda, conforman un 11 por ciento de depreciación del salario de esta familia modelo.

Además de esto, no dice que los nuevos pasaportes costarán 35 dólares, es decir, 770 córdobas que hay que descontárselas a aquellas familias nicaragüenses que quieren irse del país porque ya no quieren seguir ganando 5,500 córdobas con todo y sus beneficios.

Tampoco se incluye el costo de los frijoles para aquellos desafortunados que no cuentan con una pulpería que distribuya frijoles cristianos, socialistas y solidarios.

El asesor presidencial no menciona que el país tiene que pagar en concepto de deudas, 5 mil millones de córdobas, lo que significa que cada nicaragüense tiene que pagar unos 877 córdobas.

La sumatoria del funcionario no dice nada alrededor de los subsidios en el presupuesto y que él menciona como beneficios, en realidad no lo son, ya que salen del Presupuesto de la República y, por lo tanto, provienen del mismo bolsillo de la familia modelo.

Todo esto sin contar con el gasto en la compra de todos los productos de primera necesidad que se tienen que pagar, incluyendo los servicios de agua, luz, transporte. Al hacer una sumatoria algebraica, el salario de las familias nicaragüenses se reduce a casi cero.