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La salida del Coronel en retiro Ramón Arnesto Soza de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Prevención, Atención y Mitigación de Desastres, Sinapred, está relacionada con un faltante de más de 160 millones de córdobas de los fondos de emergencia, destinados a atenuar las tragedias de los desastres naturales.

Información proporcionada a EL NUEVO DIARIO por fuentes vinculadas a Sinapred, indica que el gran faltante tiene que ver con operaciones financieras y malos manejos administrativos desde 2007, lo cual fue detectado y comunicado a la Presidencia de la República, que decidió de inmediato tomar el control de esa entidad y delegarla a Defensa Civil del Ejército de Nicaragua.

“La decisión del presidente de tomar control de Sinapred, es algo más que ser quien dirija la entidad con el Ejército de por medio, sino que tiene que ver con dinero, mucho dinero perdido en tres años, pero principalmente en los dos primeros”, expresaron las fuentes, quienes precisaron que los descontroles financieros se registran desde 2007, cuando el país fue azotado por el huracán Félix y hubo afectaciones por las innumerables inundaciones y daños por lluvias.

El “día del golpe”

En los primeros días de septiembre pasado, luego de que el presidente Ortega anunciara el 30 de agosto un anteproyecto de ley para modificar las estructuras y funciones de esta instancia, sus principales direcciones fueron cesanteadas, empezando por el mismo Soza, quien fue el primero en caer y sustituido por el coronel retirado Rafael Ramírez.

De acuerdo con la denuncia de aquel momento, el sábado 4 de septiembre, vigilantes del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), bajo las órdenes del presidente de esa institución, Roberto López, se tomaron las bodegas del Sinapred, en el kilómetro 7 de Carretera Sur, y sin explicaciones, sacaron a todo el personal de seguridad y a funcionarios que resguardaban las mismas. 
Según las versiones de los informantes, desde ese día, las bodegas de la dependencia estatal están bajo vigilancia de funcionarios del INSS, y a partir de ese momento habrían echado al jefe de Operaciones del Sinapred, Manuel Sobalvarro, por el supuesto hecho de cuestionar la forma en que se dio la toma de la bodega y exigir explicaciones formales.

Gastos sin soportes
Asimismo, se informó que el lunes 6 de septiembre, por la mañana, se hizo efectivo el despido del Director de Operaciones y de otro director, con lo cual se habría completado el despido de dos de seis directores del Sinapred. A ellos los habrían obligado a renunciar y a aceptar las nuevas directrices, “porque vienen de allá arriba”.

Ese mismo día, según las fuentes, se habría pedido la renuncia del tercer director a cargo de Organización. Nunca nadie ha dado una explicación detallada de las razones por las que se tomaron tales decisiones, pero EL NUEVO DIARIO ha obtenido datos importantes que explican el porqué de la fuerte “sacudida” de la entidad.

De acuerdo a documentos a los que END tuvo acceso, entre 2007 y 2008, en Sinapred se ordenaron una cantidad de movimientos financieros importantes, teniendo como base “gastos pendientes de justificarse”, los cuales nunca lograron tener el soporte debido.

¿Manu militari?

Esos movimientos significaron alrededor de 145 millones de córdobas. La fuente dijo que alguien “quemó” a Soza y compañía por diferencias internas en el manejo del Sinapred, y que esa misma persona, fue la que se encargó de presentar un informe a la Presidencia sobre la situación financiera con los enormes hoyos en el presupuesto.

“La cosa se puso más difícil y más complicada, cuando se logra detectar que los faltantes de plata y de movimientos de millones de córdobas, están relacionados a supuestos ejercicios y movimientos del Sinapred, para responder de manera más efectiva a las emergencias, y al momento de evaluar el producto, no hay tales resultados y menos del dinero”, dijo el informante.

Auditoría interna “pintada”

A esto sumó el hecho de que los controles internos de la institución a cargo de la auditoría interna, fueran absolutamente débiles, y que no hicieran cumplir las Normas de Auditoría Gubernamentales, mismas que ordenan el seguimiento estricto de normas básicas para evitar malos manejos de los recursos públicos.

“Solo pensá por un momento, que en un año encontrés grandes faltantes y que no informés a tus superiores. En éste caso la Contraloría, ello se debe a dos situaciones: no hacer efectivamente su trabajo o callar la situación, que es más grave aún”, indicó el informante.

Y como muestra de ello, la fuente presentó documentos internos del Sinapred, que ratifican que en el año 2008, por ejemplo, desde el Ministerio de Hacienda, se hicieron transferencias a la entidad que atiende desastres, por más de 14 millones de córdobas.

Eso fue aparte de los 145 millones mencionados anteriormente, cuyo destino se desconoce, ya que fueron presentados en rubros de “Donaciones”, “Donaciones para damnificados por desastres”, “Aportes a proyectos de Emergencia” o “Aportes de Hacienda para emergencia del huracán Félix”.

A ello se suma que desembolsos por más de medio millón de córdobas, no se corresponden con las cifras presentadas en la ejecución presupuestaria durante los años 2007 y 2008.

“Lo que estos documentos reflejaban en comparación con lo que se había ejecutado, no dejaban duda de un gran faltante y de las anomalías que se daban en las diferentes áreas financieras del Sinapred”, explicó el informante señalando comprobantes y papelería de contabilidad de esa institución.

Relajo con funciones y firmas

Además de la falta de cumplimiento de las Normas de Auditorias Gubernamentales, la fuente indicó que entre los detalles que más pesaron en los manejos, fue el desorden que había en las oficinas de Contabilidad “en la que solo faltó que pusieran al portero de la entrada a llevar las cuentas”.

“Por ahí pasó gente de otras dependencias y si es la caja chica, había personal de otras áreas que metía la mano las veces que quería, entonces no existía control real de los movimientos de los recursos que había para gastos menores y por ahí se fueron varios millones de ese gran universo que te he mencionado”, explicó la fuente.

Por último mencionó como otro de los fenómenos que se daban sin que nadie hiciera nada, la existencia de firmas libradoras de cuentas del Sinapred en bancos, de gente “que no tenía porqué serlo” y de otros que se mantenían como tales, aún cuando habían dejado la entidad de socorro en casos de efectos causados por desastres.

¿Soza calló?

“El presidente (Ortega) llamó a Soza, le presentó los documentos, pidió una explicación, no hubo ninguna, solo justificaciones sin fuerza y fue cuando se decidió retirarlo del cargo, sin que hasta el momento, se sepa lo ocurrido realmente con la plata”, dijo quien brindó ésta información.

Desde el martes de la semana pasada END buscó al nuevo director de Sinapred, Rafael Ramírez y hasta asistió a un acto de firma de convenio con la Unión Europea, en las instalaciones del Sistema Nacional, pero éste extrañamente delegó a alguien más para realizar la rúbrica, algo que ni los mismo europeos comprendieron, pues hasta antes de nuestra presencia, se daba por un hecho que el evento sería presidido por la más alta autoridad.

Luego se le llamó por teléfono indicándole a su asistente el tema del cual queríamos hablar y no hubo respuesta. El jueves a través del vocería del Ejército se le pidió por escrito vía electrónica una entrevista, pero lamentablemente tampoco obtuvimos respuesta. Del mismo modo, se le escribió un correo a su e-mail solicitando la entrevista y explicándole el tema, pero tampoco hubo respuesta.

CGR “desinformada”

EL NUEVO DIARIO consultó al presidente de facto de la Contraloría General de la República, CGR, Guillermo Argüello Poessy, sobre las informaciones brindadas por la fuente y dijo que por estar fuera de su oficina, no podía hacer comentarios, pero que hoy, lunes, pediría información a ver si existe alguna revisión en Sinapred.

“No sé nada de eso. Si estuviera en mi oficina podría decirte algo sobre esas cosas que planteas, pero no es así, pero si el lunes (hoy) llegás allá (a la CGR) con todo gusto pedimos a la Dirección General de Auditorías, a ver si hay algo”, prometió el colegiado el viernes por la tarde cuando le preguntamos del caso.