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  • EFE

El gobierno de Costa Rica reiteró hoy que existió una violación a su soberanía por parte de Nicaragua en las obras de dragado del fronterizo río San Juan y lamentó que ese país aún no haya dado una respuesta oficial a la nota de protesta enviada el jueves pasado.

Costa Rica "solicita a Nicaragua que dé una respuesta satisfactoria al reclamo que hemos hecho sobre la violación de la soberanía costarricense", declaró hoy en conferencia de prensa el vicecanciller costarricense, Carlos Roverssi. La semana pasada Costa Rica denunció que una draga nicaragüense lanzó sedimentos a la Isla Calero, en territorio costarricense, y causó daños en un humedal de una zona protegida, y también halló deforestación en el lugar.

Por ello, el Ministerio de Seguridad envió el pasado viernes a la Isla Calero un contingente de unos 70 policías fuertemente armados para "resguardar la soberanía del país y garantizar la paz y tranquilidad de sus habitantes".

Esperan pronta respuesta
Roverssi comentó que espera una respuesta pronta de Nicaragua y que el tema se trate en una reunión binacional planeada para el próximo mes en Costa Rica, y explicó que de no obtener justificaciones "satisfactorias" su país no descarta acudir a organismos internacionales. "Esto no tiene que ver con el impacto del dragado como tal, sino de que hubo una violación de la soberanía nacional y pensamos que fue un acto irresponsable de Edén Pastora apoyado por algunas autoridades del Ejército, por lo que esperamos que no haya sido por parte del gobierno nicaragüense", expresó Roverssi.

El ex comandante sandinista Edén Pastora es el encargado de dirigir las obras del dragado y es a quien el gobierno costarricense ha responsabilizado por la violación de la soberanía. "Podríamos presumir que (Pastora) está actuando abusivamente y esperamos que el gobierno de Nicaragua nos lo aclare", agregó el diplomático.

Además, una familia costarricense que habita en la Isla Calero denunció que Pastora invadió su finca acompañado de militares y los obligó a irse del lugar. Roverssi comentó que el Ministerio Público y el Tribunal Ambiental ya tienen abiertas sendas investigaciones por este asunto.

Por su parte, el ministro costarricense de Seguridad, José María Tijerino, aseguró que "todo transcurre normalmente" en la zona fronteriza y anunció que los policías continuarán realizando vuelos de vigilancia en el lugar "hasta que sea necesario". Tijerino agregó que las labores de los policías también se concentrarán en combatir el narcotráfico, pues se conoce que la inhóspita zona fronteriza, llena de canales, ríos y selva, es utilizada por narcotraficantes.

El Río San Juan, que sirve de frontera natural por unos 300 kilómetros, es de soberanía nicaragüense, pero Costa Rica tiene ciertos derechos de navegación.