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Los trabajadores de un extinto banco, los de una discoteca y la anciana madre de un profesor que laboraba para el Ministerio de Educación, Mined, pero que decidió migrar buscando mejores oportunidades de trabajo, llegaron ayer al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, a interponer una denuncia. Todos tienen algo en común: sus antiguos patrones están violando sus derechos humanos y laborales.

Uriel Molina, quien laboró más de tres años y medio como abogado y gestor del extinto Banco del Éxito, Banex, y en representación de 17 trabajadores más que fueron despedidos a raíz de la quiebra de la institución bancaria, denunció que la Junta Liquidadora se rehúsa a pagarles sus prestaciones sociales, usando tácticas dilatorias y pretendiendo desconocerlos como ex empleados ante las autoridades del Ministerio del Trabajo, Mitrab.

“Tenemos resoluciones del Mitrab que mandan a decirle a la Junta Liquidadora que nos pague, pero no nos dan audiencia en Banex. Hicimos las gestiones ante la Superintendencia de Bancos y sólo recibimos negativas. Interpusimos demanda y el Banex excepciones y se ha amparado ante la Sala Civil Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua”, aseveró Molina.

Llamamos a su celular a Rafael Bonilla, miembro de la Junta Liquidadora del Banex, para conocer la versión del extinto banco, pero éste no contestó a nuestras llamadas.

Mined abusivo

Doña María Vélez Rivera, madre de Álvaro José Zambrana Rivera, profesor que laboró durante siete años para el Mined --los últimos dos en el Colegio “Salomón Ibarra”-- aseguró que su hijo renunció a su cargo para viajar a España por una mejor oportunidad laboral.

Le dejó a su mamá una carta poder para que ella pudiera retirar el dinero de sus prestaciones, pero según ella, las autoridades de esta institución estatal se han rehusado a pagarle.

“Tengo más de dos años y medio de estar reclamando que me den las prestaciones de mi hijo, pero me responden que no hay dinero, que no encuentran fondos. He dado miles de vueltas y nada”, se quejó la anciana madre.

Discoteca Moods renuente

Otro caso es el de René Guevara, quien trabajó como bartender durante tres años y nueve meses en la discoteca Moods, ubicada en el centro comercial Galerías Santo Domingo, pero denunció que fue despedido junto a cuatro trabajadores más, y los propietarios los acusaron de haber robado dinero de las tarjetas de crédito de los clientes.

Aseveró que tres de ellos aceptaron el delito y no protestaron, pero que él y el gerente nocturno de la discoteca, Dagoberto Vallecillo, no son culpables de los robos y probaron su inocencia, a tal punto que el Mitrab ordenó que fueran reintegrados, pero que la empresa se niega. “Los dueños de Moods nos sometieron a pruebas de polígrafo y eso es ilegal. Lo que queremos es que nos paguen nuestras prestaciones”, dijo Guevara.

Juan Ortega, representante administrativo de Moods, se limitó a decir que son más personas involucradas en el robo, y que la empresa interpuso una denuncia en la Policía del Distrito Cinco, pero que los detalles del caso los tenían sus representantes legales.

Cenidh intervendrá

Carlos Alberto Guadamuz, abogado del Cenidh, aseguró que están dándole seguimiento a unas 200 denuncias como las antes expuestas, ya que el empleo en nuestro país es precario y los afectados no tienen acceso a la justicia.

Sobre el Banex, dijo que la Junta Liquidadora está usando tácticas dilatorias, y que en los pasivos que ha dejado el banco deben ser prioridad los ex trabajadores, a la hora de realizar los pagos.

Sobre la discoteca Moods, aseveró que los propietarios violentaron la ley y los derechos de los trabadores al realizarse una prueba de polígrafo y al someterlos a algunos trámites al momento que habían sido enviados de vacaciones.

En el caso de doña María Rivera, señaló que no es creíble que el Mined no cuente con recursos económicos para pagar las prestaciones del profesor.