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Costa Rica endureció sus acciones en torno al dragado en el Río San Juan y la supuesta incursión de militares nicaragüenses, al llamar a sus embajadores en Managua y Bogotá a San José, y unificar a todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso, así como agentes jurídicos y asesores, de cara a un nuevo juicio internacional contra Nicaragua.

Un comunicado de la oficina de Comunicación Institucional del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitida ayer, precisa que la cancillería del país vecino intensificó su proceso de protesta “para configurar sólida posición nacional ante Nicaragua”.

“Como parte del proceso que ha emprendido la Cancillería para concertar una sólida posición de Estado en respuesta a la nota remitida ayer por Nicaragua, el Ministro de Relaciones Exteriores a.i., Carlos Roverssi, mantuvo hoy consultas con representantes del Congreso”, dice el comunicado.

Unidad por soberanía

Según el texto, el ministro detalló que junto al titular de la Presidencia, Marco Vargas y el de Seguridad Pública, José María Tijerino, se reunió con el Presidente de la Asamblea Legislativa, Luis Gerardo Villanueva.

“La Cancillería solicitó dicha audiencia para compartir información actualizada de los acontecimientos registrados en la zona fronteriza norte y al mismo tiempo, compartir algunas de las acciones que se tienen previstas”, declaró el Vicecanciller  Carlos Roverssi.

A la cita en la sede de la Presidencia del Congreso, de acuerdo con el documento oficial, se sumaron representantes de diversas fuerzas políticas representadas en el Poder Legislativo, entre ellas, Carlos Avendaño, del Partido Restauración Nacional, Viviana Martin, jefa de Fracción del Partido Liberación Nacional, Carlos Góngora, del Partido Libertario y Presidente de la Comisión de Seguridad del Parlamento.

Llaman a embajadores

Asimismo, Roverssi adelantó que tanto el embajador costarricense en Colombia, y agente de Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Edgar Ugalde, como el embajador designado en Nicaragua, Melvin Sáenz Biolley, fueron llamados a San José para sostener reuniones de trabajo, el lunes próximo, con el Canciller René Castro.

A ellos se le sumarán otros integrantes de los equipos jurídicos responsables de llevar por San José el caso por “Disputa sobre Derechos de Navegación y Relacionados en el Río San Juan”, que la CIJ falló el 13 de julio de 2009, así como la solicitud de intervención solicitada por Costa Rica en el caso Disputa Territorial y Marítima (Nicaragua versus Colombia), cuyas audiencias se realizaron a mitad de octubre en La Haya, Holanda, sede de la CIJ.

Efectos del dragado

Tanto San José como Managua sostienen una disputa diplomática por acusaciones mutuas de intervenciones a sus soberanías en las márgenes del nicaragüense Río San Juan, desde que Nicaragua empezó acciones de dragado de su lecho hace dos semanas.  
Las cancillerías de ambos países han recibido y enviado “enérgicas protestas”, contra lo que consideran “violaciones inaceptable” de sus soberanía; Costa Rica alega que las labores de dragado realizadas por Nicaragua en el río San Juan, expulsaron y depositaron sedimento en suelo costarricense.

Nicaragua niega las acusaciones y alega que agentes de la OIJ han ingresados armados y en misiones oficiales a suelo nicaragüense. Dos agentes fueron detenidos y deportados por el Ejército de Nicaragua en la zona en el pasado mes de septiembre.

“Nicaragua no reconoció su error”

Por las tensiones, ambos países han movilizado tropas a sus respectivas fronteras. San José, pese a que abolió su Ejército, en 1948, envió un contingente de agentes vestidos con uniformes de fatiga y armas de grueso calibre, mientras que las Fuerzas Armadas de Nicaragua reforzaron sus puestos de vigilancia y control al despechar a la zona a equipos de Comandos Especiales y marinos de la Fuerza Naval.

Costa Rica le insistió reiteradas veces a Nicaragua que le respondiera una nota de protesta por el tema del dragado, pero una vez recibida la respuesta, el canciller en funciones, Carlos Roverssi la calificó de “sorpresiva” sobre todo porque esperaba que el gobierno nicaragüense reconociera una supuesta culpa.

“Nosotros hubiésemos querido que el Gobierno de Nicaragua reconociera el error que cometieron, y que a partir de eso fuera la respuesta”, declaró Roverssi al diario La Prensa Libre, luego de recibir una nota diplomática en la que Nicaragua rechaza acusaciones de supuesta invasión a Costa Rica, protesta por la incursión de fuerzas armadas ticas a suelo nicaragüense, propone sentarse a delimitar límites fronterizos e informa que seguirá con las labores del dragado.

“Molestos” y “prudentes”

En Costa Rica generó molestia la frase en la que Nicaragua expresa su protesta “por las reiteradas violaciones de tropas de las Fuerzas Armadas costarricenses a territorio nicaragüense”, dado que en este país no hay ejército, pero los oficiales de elite enviados a la frontera con Nicaragua iban armados con ametralladoras, cascos de guerra, vestidos de camuflaje y con cadenas de tiros al hombro.

En entrevista al diario La Nación, Roverssi indicó que la respuesta nicaragüenses, la cual él mismo la había solicitado públicamente el martes pasado, “es un paso” que orienta “hacia dónde seguir”.

Ante la pregunta de si esperaba la respuesta nica del miércoles, indicó que “no, no, fue sorpresivo, aunque sí esperábamos que respondiera”.

El vicecanciller pidió tiempo para contestar y escuetamente consideró que con su respuesta, Nicaragua avala las labores de dragado que dirige Edén Pastora en el San Juan.

Chinchilla pide diplomacia

“Estamos analizando la nota. Preferimos esperar a tener más claro el panorama”, respondió a La Nación.

Pro su parte, la mandataria Laura Chinchilla, quien poco ha opinado sobre el conflicto fronterizo, insistió en resolver el problema por la vía diplomática.

“La Cancillería tiene instrucciones claras y precisas de analizar en todos sus extremos la posición que ha sido expresada pro parte de Nicaragua, teniendo siempre en mira la estricta defensa de nuestros intereses nacionales”, dijo Chinchilla.

“Ningún canal se ha abandonado, siempre se ha trabajado con los canales diplomáticos, siempre han estado presentes, pero también recordemos que cuando hay elementos que presumen una violación a nuestra soberanía, es también obligación de la Fuerza Pública hacerse presente”, añadió.

Deportaciones arrecian

Después del escándalo mediático en que aseguraban violación de Nicaragua a su territorio, ahora funcionarios y hasta la prensa local habla en términos como “presuntos” o “supuestos” y no se atreven a afirmar aseveraciones.

Mientras eso ocurre a nivel diplomático y militar, Costa Rica endureció esta semana los controles migratorios, y detuvo y deportó a 82 nicaragüenses que intentaban ingresar ilegalmente al país del sur de Centroamérica.

La Policía fronteriza, junto con autoridades migratorias de Costa Rica, informaron de la deportación de los nicaragüenses, que tenían intenciones de trabajar en la recolecta cafetalera de fin de año.

Según las autoridades, la Fuerza Pública del Cantón de Los Chiles ha intensificado la vigilancia en el borde fronterizo con el objetivo de frenar el ingreso ilegal de indocumentados, pero alegaron que las medidas son parte del control rutinario de Migración, y no reacciones al conflicto generado por el dragado en Río San Juan.