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Durante una conversación “franca y respetuosa” --que podría considerarse el estrechamiento de los lazos entre Washington y Managua--, el presidente Daniel Ortega intercambió ayer opiniones con el Secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, principalmente, sobre estrategias de seguridad para la región.

Ninguno de los dos dijo públicamente que en el encuentro se abordaron los problemas políticos internos que le fueron comentados durante el día a Valenzuela, en cuya agenda fueron priorizados los tópicos sobre seguridad ciudadana.

“Hemos abordado temas de interés común, relaciones económicas, relaciones comerciales con Estados Unidos, e igualmente temas de alta sensibilidad para Estados Unidos y la región, como es la lucha contra el narcotráfico”, precisó Ortega, tras casi dos horas de reunión con la delegación estadounidense.

El mandatario coincidió con los planteamientos de su par de Costa Rica, Laura Chinchilla, acerca de la necesidad de establecer mecanismos de lucha conjunta contra el narcotráfico en Centroamérica.

“La visión nuestra con el presidente Obama es de tener un trato nuevo con los países de nuestra América. Estamos viendo cómo avanzar para solucionar los problemas de una forma respetuosa, consensuada, un diálogo fluido, franco, donde podamos tener una interlocución para poder resolver los problemas en beneficio de nuestros pueblos”, dijo Valenzuela.

Durante sus actividades públicas, Ortega recalca insistentemente la responsabilidad de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y la necesidad de que destine más presupuesto para este rubro. Ayer, sin embargo, se mostró amable durante la comparecencia y no criticó al representante “del imperio”, como se refiere al país del Norte.

Según Valenzuela, la lucha contra el narcotráfico es de suma importancia para la Administración Obama, y, por ello, se han redoblado los esfuerzos de cooperación.

“Para Estados Unidos éste es un tema de corresponsabilidad. Si somos un país consumidor, nos corresponde trabajar con los países de forma decidida, respetuosa. El problema del narcotráfico no se va a resolver si no hay una colaboración clara, decidida por parte de todos los países”, remarcó.

Sobre Honduras

Entre los temas espinosos que se abordaron está la relación entre Honduras y Nicaragua. Ortega omitió esta parte del encuentro durante la comparecencia pública, pues pese a que recibió al presidente Porfirio Lobo en abril, aún no reconoce oficialmente a su gobierno.

“Discutimos brevemente sobre el tema de Honduras. Estados Unidos apoyó el consenso de todos los países miembros de la OEA en condenar un golpe de Estado, (pero ahora) se busca todavía la posibilidad de la reincorporación de Honduras”, dijo el diplomático.

Honduras no ha sido reincorporada a la OEA, pero sí al Sistema de Integración Centroamericana (SICA), aunque con la renuencia de Nicaragua.

La reunión concluyó rozando las ocho y media de la noche, con halagos de parte de Valenzuela, quien aseguró sentirse “a gusto” de estar “en este bellísimo país”, y con apretones de mano de éste con el mandatario, quien por un día olvidó el discurso fuerte contra aquellos a quienes llama “imperialistas, injerencistas y yanquis”.