Róger Olivas
  •   EL VIEJO, CHINANDEGA  |
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Monseñor Rodrigo Urbina Vivas, párroco de la Basílica Menor de El Viejo, se retractó mediante un escrito presentado por la abogada Xiomara Paguaga, de los señalamientos contra Fernando Tijerino Meléndez, quien había interpuesto una querella por injurias y calumnias contra el sacerdote.

Urbina Vivas declaró el pasado 14 de septiembre a EL NUEVO DIARIO, después que concluyó una marcha de un grupo de feligreses católicos que lo declararon non grato, que “uno de los integrantes del grupo que pide mi destitución como párroco, me falsificó la firma y extrajo 60 mil córdobas de una cuenta de ahorro de la sucursal del Banco de América Central, BAC-Chinandega, por lo que solicitaré al gerente realizar el debido proceso legal”.

El 24 de septiembre, Fernando Tijerino Meléndez, de 52 años, administrador de empresas, originario de El Viejo, acusó por injurias y calumnias a monseñor Rodrigo Urbina Vivas.

Aseguró en su escrito ante el juzgado Local Penal de El Viejo, que “el 12 de septiembre de 2000, monseñor Urbina Vivas llamó a mi hermana María José Tijerino Meléndez, para que se hiciera cargo de la venta de comida, gaseosas y refrescos de la actividad conocida como ‘Turno de Seis de Diciembre’, en la Lavada de la Plata del Santuario Nacional Mariano.

Añadió que los fondos son destinados para gastos de la iglesia, los cuales cuando se terminaba la actividad se entregaban al párroco y por sugerencias de él se abrió una cuenta de ahorro mancomunada en la sucursal del BAC-Chinandega.

Expresó que de cada retiro hay soportes correspondientes, y uno no puede sacar fondos sin la firma de del otro.

Monseñor Urbina envió carta a gerente de banco

Monseñor Rodrigo Urbina Vivas, en carta enviada el 25 de octubre del corriente año al Gerente del BAC-Chinandega, Álvaro Paniagua, aclaró que al manifestarle Tijerino Meléndez en enero de 2010, cuando le entregó una suma de dinero, que había otra cantidad que dejaba en su poder, “establecí por natural presunción que dicha suma de dinero había sido retirada de la cuenta con la falsificación de mi firma, ya que sólo podía hacerse retiro con la firma de ambos”.

El sacerdote agregó que la suposición se debió a falta de comunicación, lo que ocasionó el mal entendido. Está claro que no hubo falsificación de su firma, y el dinero en poder de Tijerino Meléndez será reintegrado conforme acuerdo suscrito entre las partes. Mientras tanto, el demandante dijo que el sacerdote le devolvió un recibo de la cantidad de dinero entregada el siete de enero de 2010, y está satisfecho porque se ha subsanado su dignidad y honradez.

Francisco Ríos, abogado de Tijerino Meléndez, expresó que no tuvieron la oportunidad de ver la cara del sacerdote, que se retractó mediante su mediadora, la abogada de la Diócesis de León y Chinandega, Xiomara Paguaga.