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Como “cortina de humo” calificaron ayer muy molestos los adultos mayores --que se plantaron en los alrededores de la casa-despacho presidencial-- la propuesta del presidente “solidario, cristiano y socialista” en darles un bono de un mil córdobas mensualmente, y algunos beneficios sociales que contempla la Ley de Seguridad Social, a cambio de que desistan de sus protestas.

Desde las ocho de la mañana de ayer hasta la una de la tarde, más de un mil personas de la tercera edad, afiliadas a la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM), realizaron una protesta para que el gobierno de Ortega les otorgue una pensión mínima a los ancianos que no lograron reunir las 750 cotizaciones, reajuste de los montos de las pensiones de acuerdo con el aumento del salario mínimo y asistencia médica.

Los ancianos habían iniciado un proceso de huelga en semanas anteriores, pero la desmontaron, debido a que el gobierno solicitó un plazo de 15 días para dar una respuesta a sus demandas. Ayer se cumplió el paso y el titular del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), Roberto López, en representación del gobierno dio a conocer la propuesta gubernamental

Menos dinero que una pensión
“En cuanto al monto (ellos) desean que sea aceptado, nosotros ya hemos dicho que eso depende de los afiliados, el ofrecimiento de hoy no es la respuesta a nuestro objetivo de la pensión, sino que se nos ha ofrecido un bono de manera indefinida para mientras nosotros podemos hacer posible que realmente seamos protegidos y tengamos cobertura por la Ley de Seguridad Social; nosotros no podemos descuidar que nuestro objetivo es la protección de la Seguridad Social”, consideró Porfirio García, Presidente de la UNAM.

Pero el gobierno dijo a los demandantes que sólo serían beneficiados los 3 mil afiliados de la UNAM y no todas las personas de la tercera edad que están demandando que se restituyan sus derechos. “Estamos pidiendo que nos den la pensión completa, no estamos pidiendo otra cosa, no nos parece que nos den un bono, eso lo rechazamos y vamos a continuar las protestas. Este (próximo) lunes nos tomamos el INSS”, sentenció don Erick Patricio Gómez, de 61 años.

Larga espera

Los demandantes darán respuesta a Ortega este próximo martes sobre si aceptan o no el bono, pero antes las autoridades gubernamentales hicieron esperar a los ancianos durante cuatro horas bajo el sol, y mandaron a los policías a bloquear con vallas metálicas los accesos hacia la Secretaría del Frente Sandinista. Fue hasta que los quejosos intentaron ingresar por la fuerza que los jefes policiales de seguridad personal dieron aviso de que iban a ser recibidos.

“Esto del INSS y de Roberto López ha sido para nosotros un proceso de cambio bien grande, porque nosotros nos pasamos con él más de dos años y medio en que no nos tomaba en cuenta nuestras peticiones, nuestras cartas, nada. Hasta que nosotros logramos crecer hemos logrado doblegar su negativa”, recordó don Porfirio.

“Quieren calmarlos con ‘salida de baño’”

Walkiria Huete, encargada de Recepción de Denuncia de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), junto a un equipo de este organismo, se presentó al lugar de la protesta, y consideró que “la propuesta del bono más que todo es para calmarlos, y es dirigido a un grupo reducido que está asociado a la UNAM, consideramos que no es muy conveniente que ellos lo reciban”.

Asimismo, Carlos Guadamuz, abogado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), estuvo en el lugar junto a otros funcionarios del organismo, y señaló que “el hecho de que se le ofrezcan mil córdobas como bono, no es la aplicación del artículo 49 de la Ley de Seguridad Social, sino que es una ‘salida de baño’, es una propuesta que no viene a resolver la situación que merece este grupo de la población”.