Ingrid Duarte
  •   GRANADA  |
  •  |
  •  |
  • END

En septiembre se cumplieron dos años desde que las autoridades judiciales de Rivas condenaron a diez años de prisión a Erick Mauricio Lanzas Brenes, por el delito de tráfico de estupefacientes, tiempo que sus familiares llevan insistiendo en que se cometió una injusticia, al condenar a un inocente.

El clamor se escuchó más fuerte cuando éstos emplazaron a los magistrados del Tribunal de Apelaciones de Granada, TAG, para que resuelvan un recurso de apelación interpuesto desde entonces.

Los familiares expresaron que el abogado defensor introdujo dicho recurso poco después de conocerse la sentencia, pero a la fecha no ha habido repuesta de parte de ninguno de los tres magistrados que conforman la Sala Penal.

“Hasta hoy no se han pronunciado, y este hombre tiene dos años y dos meses de estar purgando una condena injusta, porque hemos estado frente a una serie de inconsistencias que se dieron desde el libelo acusatorio del Ministerio Público hasta las suposiciones y agregados del Juez de Audiencias de Rivas, Diógenes Dávila”, denunció la defensora, Ileana Martínez.   
Manifestaron que el caso ha estado plagado de irregularidades, muchas perpetradas por Dávila. Por ejemplo, el haber dicho que el acusado venía abordo del cabezal Freightliner  blanco, placas hondureñas AAE-2684 y del furgón placas RA-1864 en el que encontraron ocultos 1,140 kilos de cocaína. “Algo que no es verídico, porque Mario Lanzas Brenes se encontraba en su casa, en Masaya”.

Martínez explicó que los argumentos de la parte acusadora se contradicen garrafalmente ya que --además de lo anterior-- indican que el acusado llegó al puesto fronterizo de Peñas Blancas cinco días después de la detención del furgón, con el propósito de reclamar los vehículos y la “mercadería”. Tampoco aceptaron que Erick Mauricio y su hermano, Mario Lanzas Brenes, tengan vínculos con el narcotráfico, como aseguró en su momento la Policía Nacional.    
“Queremos que el Tribunal se pronuncie, notificando la sentencia de apelación y revocando lo que se hizo en primera instancia, debido a la gran cantidad de inconsistencias. Independientemente de la complejidad del caso, creemos que si una apelación tarda dos años en una instancia crea una lesión a los derechos constitucionales, civiles y humanos. ¿Quién va a gratificar a esta persona por los años que ha estado injustamente en prisión?”, inquirió la abogada.     

No hay resolución
END intentó conocer las condiciones del recurso, pero los magistrados, a través de la divulgadora Marielena Campos, no dieron plazo. Más bien manifestaron que la sala no está integrada, debido a que el doctor Norman Miranda fue trasladado temporalmente a Managua, atendiendo un acuerdo de reestructuración de salas emitido el pasado 6 de octubre (Acuerdo No. 130).