•   GRANADA  |
  •  |
  •  |
  • END

El Obispo de la Diócesis de Granada, Boaco y Rivas, monseñor Jorge Solórzano, se declaró en constante oración por todos los funcionarios del gobierno, y particularmente por aquellos que han ofendido a la Iglesia Católica a través de sus sacerdotes.

La mañana de este sábado llamó a terminar con el odio y el resentimiento que, según dijo, está causando mucho daño entre los nicaragüenses. En la semana que finalizó, el titular del CSE, Roberto Rivas, tuvo palabras muy fuertes contra miembros de la Conferencia Episcopal.

“Eso no nos conduce a nada y tenemos que parar eso. No sé si hay intenciones de alguien o de algún sistema, aunque al final es el maligno que quiere llenarnos el corazón de resentimiento y de odio para que nos estemos peleando entre nosotros”, fueron sus palabras al ser abordado sobre las recientes declaraciones del presidente de facto del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas.

El religioso manifestó que la pobreza, el desempleo y tantos otros problemas que tenemos  en el país no se solucionan con “dimes y diretes”. “Creo que debemos ser personas más responsables, maduras y llenas de paz para que pensemos en el presente y en el futuro del Nicaragua. Tenemos que buscar la cultura del amor, la paz, la concordia y el buen juicio. Yo rezo mucho para que el Señor transforme el corazón y la mente de todos”.

Desconoce motivos de ataques

Dijo desconocer los motivos de los ataques, pero que espera algún día poder reunirse con estos funcionarios para conversar amistosamente. Incluso, si llegasen a necesitar algún consejo, aseguró que está en toda la disposición de darlo.

En relación con el pronunciamiento de la Conferencia Episcopal del que se habló en algún momento, el obispo expresó que no sabe si lo harán o no.

END también quiso conocer su opinión sobre la convocatoria a elecciones nacionales de 2011 que realizaron los magistrados del CSE, pero el prelado se mantuvo bastante hermético.

 
Clausuran jornada de las misiones
Las declaraciones las brindó durante el acto de clausura de la jornada de las misiones de los tres departamentos que conforman la diócesis, en la que participaron unas cuarenta parroquias. El año misionero contempló visitas pastorales a las zonas rurales y urbanas  para conocer las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas de cada parroquia, explicó. 
“Yo llegué hace un poco más de seis meses a esta diócesis y mi primer interés fue construir una Iglesia misionera desde los niños, jóvenes, mujeres. Ahora, el segundo paso es cerrar este año con un encuentro general entre párrocos y laicos, con el propósito de animar a continuar con la evangelización”.  
Solórzano mencionó la drogadicción, el alcohol, los vicios y la pérdida de los valores como los principales males que atacan a la juventud. Además, comentó que el tercer paso está previsto para el próximo nueve y diez de noviembre con la realización de una primera asamblea diocesana a efectuarse en la zona del Tepeyac.

“Aquí vamos a profundizar sobre la realidad nacional, social y eclesial de nuestra diócesis, para enfocarnos en las metas del próximo año”.  
El sacerdote Rodolfo French Naar, director nacional de las obras misiones pontificias, valoró como muy bueno el trabajo realizado a la fecha, sin embargo, dijo que las obras apenas están “arrancando” con  tres grandes eventos ejecutados a nivel nacional.