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A pesar de las amenazas y de las ofensas de todo tipo que han tenido que soportar los familiares de Fátima Hernández Canda, de 23 años, quien ayer llegó a su quinto día de huelga de hambre, nada los hará desistir de continuar su protesta en las afuera de la Corte Suprema de Justicia, si Farinton Reyes es absuelto a petición del Ministerio Público.

“Anoche (varias personas) pasaron (en) tres motos y dos carros sin placas gritando improperios y diciendo que mi hija se iba a morir, que Farinton quedará libre, porque así lo quiere el Presidente, sin embargo, nosotros seguiremos apoyando a nuestra hija y no vamos a descansar para que la justicia prevalezca”, aseguró doña Teodora Canda.

Ayer el estado de salud de Fátima era el mismo, con fiebre y dolor de cabeza, y los paramédicos de la Dirección General de Bomberos sugirieron que la trasladaran a un hospital para que fuera valorada.

Asimismo, don José Esteban Hernández que acompaña a su hija en la huelga de hambre, amaneció con problemas de la presión, pero igual va a continuar en la lucha justa por defender a su hija.

“Han destrozado a Fátima con palabras odiosas, pero todo se lo dejamos a nuestro Señor Jesucristo que hace justicia y que también castiga las maldades”, dijo José Esteban Hernández.

Por su parte, Fátima Millón, de la Red de Mujeres contra la Violencia, declaró que no sólo van a denunciar a nivel nacional, sino internacional y (en diversos) organismos de Derechos Humanos, cómo las mujeres se encuentran en indefensión en Nicaragua por actitudes machistas de muchos funcionarios, que no se ajustan a protocolos y a mecanismos de normas jurídicas en representación de las víctimas.

No cree sea institucional

“Hay varias tácticas que utilizan otras personas, no quiero creer todavía que esto es una situación institucional, sino situaciones que se dan por amiguismo, por apasionamiento que quieren manifestar de alguna manera su respaldo a este victimario”, dijo Millón.

Concluyó con que el Estado de Nicaragua debería ser eficiente y beligerante como Taiwán, que ha apoyado a la muchacha que se presume fue víctima de un pelotero nicaragüense en Taichung.

“Aunque no fue una mujer nicaragüense, fue una mujer la ultrajada, y hubo un gobierno, un Estado que la representó, la protegió y le creyó para investigar a la persona implicada”, finalizó Millón.